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El Melilla apabulla al Rayo con una presión asfixiante

Refrito de diariosur.es

Se acabó la maldición del Álvarez Claro ante los rivales directos de cabeza. El Melilla desplegó ayer su mejor juego de la temporada para terminar arrasando al Rayo Vallecano.

Con una de las mejores entradas en el presente campeonato liguero -1.500 espectadores se dieron cita en la tarde de ayer en el Municipal Álvarez Claro-, el Melilla y el Rayo Vallecano se veían las caras en un choque crucial para ambas escuadras. Rivales directos con un común objetivo: ganar y engancharse a los puestos de privilegio.

El partido comenzó con mucha presión de los locales sobre su adversario y con Pablo Guede creando peligro por la banda derecha y en diagonales al marco de Alberto. Ya en el primer minuto un pase del delantero azulino al segundo palo estuvo a punto de materializarlo Gottardi.

Trabajo a destajo

La presión local en el centro del campo, con Nico Chietino y Dani Vidal, no dejaba maniobrar al Rayo. La salida del esférico franjirroja era misión imposible. Trabajo a destajo de la medular que daba sus frutos en posesión del balón para los azules.

Un remate flojo de Geni y una falta de Míchel que se marchó por encima del larguero defendido por Balbuena fueron todas las llegadas del Rayo.

Fruto de tener el balón, en el minuto 35 de encuentro, una internada por la banda derecha de Yamal propició que Mauri, el ‘cañonero’ local rematara un centro con la cabeza del canterano para alojarlo en el fondo de las mallas del portero rayista. Era el primer gol de la tarde.

El conjunto del entrenador mediático del Rayo Vallecano, Míchel, intentó tras el gol llegar al portal melillense, pero era una utopía. Cuando el partido transcurría ya al filo del descanso, el equipo local aumentó su renta en una jugada bien trenzada por los locales. El balón llegó a Zamorano, que corrió la banda y su centro lo receptó Yamal. Éste, libre de marca, marcó el segundo gol de la U. D. Melilla. Error grave de la zaga del Rayo al ejecutar el fuera de juego que el ‘7’ melillense no desperdició.

Doble cambio

En el segundo acto, doble cambio visitante. Míchel dio entrada a Armentano y Kiko para dar más mordiente al ataque de su escuadra. En cambio, el Melilla lo tenía claro: su misión era contragolpear. Mauri pudo hacer el tercero. En el minuto 49 su galopada le dejó delante de Alberto, pero su vaselina la atajó el meta.

En otro ataque incansable azulino, Guede presionó a Collantes y Amaya, éstos jugaron con su cancerbero, que despejó de forma defectuosa. Mauri, siempre con la caña preparada, marcó el tercero, segundo de su cuenta particular, ante la euforia de la hinchada local. Corría el minuto 54 de partido.

Los melillenses continuaban trabajando, con la defensa espectacular; el centro del campo, inconmensurable; las bandas, activas, y los delanteros, incisivos. Derroche de fuerza, entrega y buen fútbol. Desde ese momento, el resultado no se movería a pesar de que los melillenses pudieron hacer algún tanto más. El asistente, al anular uno, y la falta de puntería dejaron el electrónico en el 3-0 definitivo.

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