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Un vendaval llamado Melilla partió al Rayo

Refrito de melillahoy.es

La UD Melilla fue un auténtico pararrayos y pasó como un ciclón por encima de su oponente, en un partido en el que los locales ofrecieron la mejor imagen de toda la temporada. Los melillenses golearon al equipo más potente del Grupo I de la Segunda División B, en un partido completísimo en el que todos los jugadores melillenses brillaron con luz propia. Este resultado catapulta a los unionistas hacia la posibilidad de seguir optando a la lucha por entrar en la liguilla de ascenso.

El Melilla completó una primorosa primera mitad, en la que desarboló con su juego al primer toque y de apertura por las bandas al todopoderoso Rayo Vallecano, que se vio sorprendido por un Melilla muy seguro, rocoso y efectivo ante el marco rival.

Los melillenses no dieron opciones a su oponente y se anticiparon a todas las jugadas al cuadro que dirige Míchel. El cuadro que entrena Anquela sacó bien desde atrás el balón y encontró en las bandas su mejor argumento ofensivo para desbordar a un Rayo que nada pudo hacer por detener la avalancha de juego local.

En cuanto a ocasiones, el Melilla disfrutó de varias oportunidades de gol antes de adelantarse en el marcador y puso desde el primer minuto de juego el listón muy alto al Rayo Vallecano, cuando Guede dentro del área centró al segundo palo, Gottardi pasó hacia atrás y cuando se disponía a rematar Mauri un defensor madrileño despejó fuera.

Doce minutos y medio después se repitió esta misma jugada, cuando Mohamed desbordó a un contrario, profundizó sobre Guede y éste, en la misma posición que la anterior jugada, centró al segundo palo, aunque el balón no encontró rematador y se paseó por la línea de gol.

Mauri y Yamal sentenciaron en la primera mitad

En esta primera mitad, el único argumento ofensivo del Rayo fue una falta que ejecutó Míchel -el jugador-, pero su remate se fue fuera, muy desviado. Eso fue en el minuto 25 y dos minutos más tarde llegó el primero de los dos goles conseguidos por el Melilla. Un centro de Yamal, desde la banda derecha, fue rematado a bocajarro por Mauri en el segundo palo con un testarazo que se fue al fondo de las mallas.

La afición melillense se volcó con su equipo tras el gol y cuando el partido se encontraba en tiempo de prolongación de nuevo el cuadro local consiguió otro gol, denominado como psicológico porque sentó como un jarro de agua fría a un Rayo que estaba esperando el final del primer tiempo para en la reanudación recomponer las ideas, pero no fue así porque Zamorano centró al centro de la portería y ahí apareció Yamal, que sólo con el portero Alberto tuvo tiempo para controlar y marcar el segundo tanto, con el que sentenció el partido, pese a que aún faltaba por jugarse toda la segunda parte.

En la reanudación, el cuadro melillense salió con la misma ambición que demostró en el primer período. Los melillenses se mostraron con los cinco sentidos, muy seguros y metidos de lleno en el partido, anticipándose a todas las jugadas del Rayo Vallecano que nada pudo hacer ante un Melilla colosal y que en el minuto 50 pudo aumentar su renta cuando Mauri se marchó solo ante la portería rival y con todo a su favor se precipitó en su remate, ya que intentó picar el balón al guardameta, pero a éste le dio tiempo a detener el esférico sin problemas.

Mauri marcó el 3-0 al inicio del segundo período
No obstante, la sentencia definitiva llegó cinco minutos después, ya que el artillero Mauri no perdonó en una jugada de auténtica picardía, toda vez que se anticipó a la defensa rayista, bastante dormida, y el delantero unionista mandó el cuero suavemente y a placer al fondo de la s mallas.

El Rayo Vallecano quedó hundido ante la superioridad y seguridad de los melillenses, que en todo momento se vieron ganadores del partido. Los madrileños debían arriesgar con el 3-0, pero los locales no le dieron opción alguna al estar muy despiertos y sin confiadas pese a la renta obtenida.

Los de Míchel sólo dispusieron de dos ocasiones en la recta final del encuentro. En el minuto 86, un remate de Armentano lo detuvo Balbuena sin problemas y en el 85 una falta que ejecutó Tebar encontró de nuevo respuesta en un Balbuena muy avispado y atento, ya que no tuvo problemas para atajar el cuero. Aunque antes Chota desperdició la posibilidad de subir el 4-0 al marcador, en un remate a la media vuelta que se marchó alto.

Dos minutos antes de la conclusión, el colegiado anuló al Melilla un gol por fuera de juego, tras una jugada en la que el debutante Arriki remató a puerta, el portero despejó y Chota cazó el cuero para mandarlo al fondo de la red. El colegiado quizás compensó el segundo gol del Melilla que puso haberse conseguido en posición antirreglamentaria.

Lo mejor: El Melilla ofreció ayer a sus seguidores el mejor partido de la temporada en el Estadio Municipal Álvarez Claro. Los unionistas deleitaron con un sensacional espectáculo de juego y goles.

A destacar: Míchel, técnico del Rayo, hizo gala de una gran objetividad al afirmar que el Melilla fue el justo vencedor y un gran rival. Además, cabe destacar el extraordinario partido de todos los jugadores unionistas, estuvieron sobresalientes.

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