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Fotografía / minuto90.com

Los empates condenan al Rayo a la mitad de la tabla


Un nuevo empate, esta vez sin goles ante el Córdoba en El Arcángel, condena al Rayo Vallecano a la insulsa mitad de la tabla en Segunda División. Y es que los números del conjunto franjirrojo en las últimas semanas son de todo menos de ascenso: 4 puntos de los últimos 15 posibles, a 12 del líder y a 14 del colista, sin ganar todavía en el 2010 y con un balance negativo hasta en el mercado de fichajes, con 3 salidas y 2 llegadas.

Mel repitió con Camille en banda izquierda

Pepe Mel quiso dar continuidad a la ligera reacción mostrada por los suyos en Albacete, manteniendo a Camille y Tito en los laterales, Míchel y Movilla en el centro del campo y Rubén Castro y Aganzo en la punta de ataque. Al igual que en el Carlos Belmonte, no comenzó mal posicionado el conjunto franjirrojo, que dominó los primeros compases del encuentro, aunque sin acercarse a la meta defendida por Raúl Navas.

Más directo era el conjunto local, que sin tantos preliminares generaba mucho más peligro. Cobeño salvaba bajo palos una rocambolesca jugada dentro del área que él mismo había comenzado con un fallido despeje de puños, rectificando después con la ayuda de Pelegrín y evitando el primer tanto del encuentro. Pepe Díaz caía a las bandas para complicar la vida a una defensa cogida con pinzas como es la del Rayo Vallecano.

Arriba quedaba Piti, sin duda el más incisivo en el bando visitante junto con el siempre correoso David Aganzo. El delantero catalán es de los pocos que llevá otra velocidad y lo intentó de todas las maneras, hasta el extremo de pecar de individualista en algunos compases de la segunda mitad. Descanso sin goles en una película que conocen muy bien en Córdoba: los de Alcaraz suman ya cuatro partidos en casa sin meter un gol.

Las ocasiones claras volvieron a ser para el conjunto local

Misma dinámica aunque con un poco más de movimiento en las áreas en la segunda mitad. La entrada de Quero en lugar de Susaeta dio al Rayo Vallecano cierta verticalidad por banda derecha, aunque el equipo seguía rodando a una velocidad que no es la adecuada para aspirar al ascenso. Un par de disparos de Piti desde fuera del área amenazaron tímidamente la meta de Navas, pero ambos se marcharon fuera sin mayor repercusión.

Distintas eran las cosas en el otro área, con un Córdoba que llegaba poco pero de manera clarísima. Dañobeitia no aprovechaba un claro fallo de Tito en la cobertura y echaba el balón alto en el mano a mano con Cobeño. Pero la más gorda quedaba para unos instantes más tarde, justo cuando Asen remataba de cabeza y casi de espaldas un balón envenenado dentro del área pequeña. La manopla milagrosa de Cobeño salvaba el tanto en línea de gol y mantenía vivas las opciones de victoria visitante.

Una victoria que pudo haber llegado de la manera más inesperada. Un cabezazo del pequeño Quero se convertía en una de las ocasiones más claras de gol de todo el partido. La recta final fue para el Rayo Vallecano, que acumuló acercamientos tímidos e infructuosos en las botas de Rubén Castro, Piti y el recién incorporado Pachón.

Empate final de un equipo condenado a la mitad de la tabla si no da un salto importante de juego y resultados en las próximas semanas. Los tiempos se agotan, crece la distancia con los equipos de cabeza y el Rayo Vallecano transmite una preocupante sensación de impotencia, perdido en un laberinto del que no sabe cómo salir y amenazado por unos fantasmas que no sabe cómo atrapar.

Córdoba: Raúl Navas, Herreros, Agus, Gaspar, Fuentes, Luque, Carpintero, José Vega (Javi Flores, 52′), Dañobeitia, Asen y Díaz (Savoia, 70′).

Rayo Vallecano: Cobeño, Camille, Cuadrado, Pelegrín, Tito, Movilla, Michel (Ángel, 75′), Rubén Castro, Susaeta (Quero, 52′), Aganzo (Pachón, 84′) y Piti.

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