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Fotografía / Rayoherald.com

Rayo y Hércules convierten Vallecas en un manicomio


Mañana de locos la vivida en Vallecas. Ya lo vaticinó el técnico del Hércules, Esteban Vigo, días antes del partido: «Habrá muchos goles». Gran entrenador con dotes de adivino. Salpicados con tintes épicos, hasta ocho tantos disfrutaron los espectadores que se acercaron al Teresa Rivero. Entre la locura y el espectáculo, este Rayo-Hércules es ya sin duda uno de los partidos de la temporada y será difícil del olvidar entre los aficionados de uno y otro equipo.

Y es que la locura se apoderó de la segunda parte del partido que disputaron Rayo Vallecano y Hércules, como bien reflejó el marcador final (4-4). Los alicantinos se adelantaron por 0-2, los de Vallecas remontaron en 15 minutos épicos para situarse 3-2 pero sus errores franjirrojos hicieron posible una nueva remontada, en esta ocasión herculana. Cuando el partido parecía condenado a acabar del lado visitante, Coke apareció en el descuento para empatar el encuentro.

Cuadrado, la sorpresa en el once de Mel

Pepe Mel sorprendió con la alineación del nuevo fichaje rayista, Ibán Cuadrado, entre los once titulares. El salmantino, con apenas dos entrenamientos con sus nuevos compañeros, fue de la partida junto a Pelegrín en el centro de la defensa. La arriesgada apuesta del técnico, por desgracia, no tuvo el debut soñado: cometió un dudoso penalti y marcó un tanto en propia meta. Por aquel entonces la demencia ya se había apoderado del partido.

El Rayo saltó al campo con la misma ‘caraja’ que mostró el pasado jueves en su eliminación copera a manos del Mallorca. Como si de la prórroga que no llegó a disputarse se tratase, los vallecanos se vieron superados hasta el superlativo por un Hércules que sí parecía tomar en serio el partido. Fruto de ello llegó el primer gol blanquiazul. Farinós colgaba un balón al corazón del área, Cobeño bailaba el «un pasito pa’lante, un pasito p’atrás» y Rodríguez cabeceaba para adelantar a los alicantinos.

Piti, el revulsivo

El Hércules durmió el partido y con un Farinós a un gran nivel se hizo dominador absoluto de la bola. Cuando la reacción local parecía impensable, Mel movió ficha y dio entrada al que sería el mejor en las filas vallecanas: Piti. El catalán sustituyó a Rafa García en el minuto 33 y despertó a sus compañeros. Suya fue la mejor oportunidad franjirroja en la primera mitad, pero Calatayud despejó milagrosamente a córner su disparo a bocajarro. Poco más dio de sí una primera parte para olvidar en el bando franjirrojo, aunque lo mejor estaba aún por llegar.

El segundo acto se abrió de forma polémica. Apenas segundos después de haber comenzado, un forcejeo entre Delibasic y Cuadrado en el área local era resuelto como penalti por el árbitro, Piñeiro Crespo, lamentable como tantos. Farinós transformaba la pena máxima y convertía el choque en un puerto de categoría especial para el Rayo. Sin embargo, un minuto más tarde Piti se empeñaba en escalarlo. El ’10’ cogió el balón en tres cuartos de cancha, se deshizo de hasta tres defensas herculanos y batió esta vez sí al meta visitante con un disparo raso ajustado al poste.

Doblete de Aganzo para remontar

Minutos más tarde apareció otra de las figuras del partido, David Aganzo. El madrileño sería el encargado de remontar el marcador y llevar el delirio a una grada volcada con los suyos. El gol del empate llegó merced a un penalti dudoso de Juanra sobre Míchel. Escasamente dos minutos después, el ’11’ remataba casi a placer un córner provocado por Piti y puesto en el área por Susaeta. Glorioso primer cuarto de hora el franjirrojo, incredulidad y bochorno en el bando herculano.

Para reaccionar Esteban Vigo dio entrada a dos hombres ofensivos como son Tote y Portillo, mientras que Mel intentó añadir un plus de garra al centro del campo con la entrada de Ángel en lugar de Míchel. El Hércules, bloqueado hasta entonces, vio pasar los minutos entre la impotencia pero la insania aún no había abandonado el Teresa Rivero. Con un centro calcado al que dio el primer gol a los alicantinos llegó el tanto del empate, inicialmente protestado e incluso anulado por fuera de juego. Sin embargo, no fue ningún jugador visitante quien remató sino Cuadrado, que batía a un Cobeño enclaustrado una vez más debajo de la portería.

Aún habría tiempo para algún que otro despropósito. En un alarde de sinsentido, Ángel cedía el balón a Cobeño desde el centro del campo y con la cabeza. Delibasic hacía de la errónea cesión una asistencia y perforaba la portería vallecana. El Hércules se acercaba por fin a la victoria en Vallecas 44 años después… pero faltaba la guinda a un choque de locos. Los cinco minutos de descuento llegaban a su fin cuando Albacar colgaba un balón al área que Coke remataba para establecer el 4-4 final.

El Rayo sonreía el último y evitaba la derrota, pero los numerosos errores ante un rival tan directo alejan un poquito más las aspiraciones de ascenso, un objetivo que corre el peligro de convertirse en el más utópico de los sueños.

Rayo Vallecano: Cobeño, Coke, Pelegrín, Cuadrado, Albacar, Susaeta, Movilla, Rafa García (Piti, min. 33), Míchel (Ángel, min. 66), Aganzo (Pachón, min. 72) y Rubén Castro.

Hércules: Calatayud, Juanra, Abraham Paz, Rodríguez, Peña, Rufete (Kike, min. 55), Farinós, Tiago Gomes (Tote, min. 78), Sendoa, Delibasic y Danciulescu (Portillo, min. 65).

Goles: 0-1, min. 11, Rodríguez; 0-2, min. 47, Farinós, de penalti; 1-2, min. 48, Piti; 2-2, min. 60, Aganzo, de penalti; 3-2, min. 61, Aganzo; 3-3, min. 83, Cuadrado, en propia puerta; 3-4, min. 88, Delibasic; 4-4, min. 90, Coke.

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