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El San Isidro se dejó en un partido polémico

Refrito de Canarias7

El Raqui San Isidro dejó escapar una oportunidad de oro para alejarse de la zona de peligro al dejarse empatar en dos ocasiones por un Rayo Vallecano que tuvo en el árbitro a su mejor aliado, ya que le pitó dos penaltis, el segundo muy discutido, y que llevó la polémica y la indignación al campo de La Palmera.

La visita del Rayo se esperaba con expectación en el feudo tinerfeño, si bien la primera parte no fue precisamente espectacular por el juego desplegado por ambos contendientes, ya que hubo una lucha sin cuartel en el centro del campo que propició que las aproximaciones a las áreas se contaran con los dedos de una mano.

Los locales intentaron hacer daño con constantes diagonales, mientras que los visitantes apostaron más por el toque. Ninguna de las dos opciones dio los frutos deseados, de modo que sólo hubo dos ocasiones destacables, una por bando.

Sobre la media hora, Airam recibió un balón en condiciones tras una acción meritoria de Valdés, pero su remate salió fuera por poco, y en el minuto 38 Geni propició con un intencionado cabezazo que Salillas se luciese con una espectacular parada a una sola mano.

Toda la emoción se concentró en apenas cinco minutos, los que precedieron al descanso, ya que Noah adelantó al San Isidro al rematar con acierto con su pierna mala, la derecha, y a renglón seguido Geni fue objeto de penalti por parte de Jacob, que el propio capitán rayista se encargó de transformar.

Los de Julio Durán se fueron a vestuarios con la decepción lógica de desperdiciar una vez más una ventaja, pero poco tardaron en resarcirse en la reanudación, ya que Rubén Blaya marcó el 2-1 en el minuto 51.

El Rayo estuvo mucho tiempo a merced del San Isidro, que pudo sentenciar pero no lo hizo por la falta de puntería de sus delanteros, especialmente de Alberto Noah.

Los de Míchel sólo habían contabilizado un remate a puerta en el minuto 74 cuando Tebar envió una vaselina que obligó a Salillas a lucirse, hasta que poco después llegó la jugada clave, cuando el colegiado vio penalti en una entrada de Jacob sobre Collantes en la que el defensor local tocó claramente el balón.

La mala suerte se cebó con los tinerfeños, ya que Salillas le adivinó las intenciones a Geni, pero su rechace le llegó a los pies del jugador rayista, quien firmó el tanto de un empate que se antoja injusto por los merecimientos de unos y otros.

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