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Jaume Mundet / diaridegirona.cat

El Rayo se deja dos puntos en su visita al Montilivi


¡A Mel le va a dar algo! Tiene el fútbol una parte caprichosa que me enerva. ¿Qué ley no escrita manda a un central hacer siempre falta cuando se va de su posición original? Lo de Salva hoy no es nuevo, porque se lo hemos visto hacer a Amaya, a Ameli o a Uceda. Es salir de su cueva y temblar. Es como si ya fuesen pensando que la van a liar por haberse ido y sólo lo pueden arreglar a las bravas.

La primera tarjeta es muy clara porque se lanza a por el balón en la banda y no llega, y la segunda lo es aún más por “cazar” al jugador para cortar la salida al contragolpe. No me quiero ni imaginar la cara de Pepe Mel al entrar al vestuario en el descanso…

Lo cierto es que ya estamos como el otro día en Cartagena con el “qué hubiera pasado si jugáramos con once”. Lo que está claro es que en tres jornadas que llevamos de liga el colectivo arbitral se muestra “sensiblero” ante las acciones rayistas. Enumero: segunda tarjeta a Movilla por nada y roja a Ángel más que discutible. Hoy, tarjeteo facilón y el más que posible penalti a Quero, convertido en tarjeta por “tirarse” al rayista. Prometo que me lo he visto repetido como cincuenta veces y todavía no lo veo del todo claro. Creo que el contacto existe sobre la línea, por lo que debería haber señalado pena máxima, pero a falta de linier en esa banda la responsabilidad recae sobre un trencilla bien enseñado desde Las Rozas: “en caso de duda no piten”. Lo que nunca podía ser es “piscinazo” de Quero y tarjeta.

A todo esto hay que unirle el fallo inexplicable en el alargue de todo un veterano como Pachón. Estoy seguro que de diez veces lo mete nueve, pero hoy salió la mala, porque en un balón franco delante de Dani Mallo y con tiempo para todo, la mandó a las nubes.

Otra vez con diez toda la segunda parte

¿Y el Girona? Pues un equipo con hechuras de complicarte la vida en casa, más por el patatal en el que juegan que por otra cosa, y con un Kike Ratón y Peragón arriba, que por enésima vez y siempre contra el Rayo, realiza un partidazo donde está en todo: lo bueno y lo malo. Incluso pudo ser peor si Cobeño no salva el partido en una parada memorable a remate a bocajarro de Gerard.

Conclusión: un Girona que sigue sin conocer la victoria y un Rayo que ya ha probado los tres resultados, y que sólo hará bueno este punto si saca los tres el próximo sábado contra el debutante en la categoría Real Unión de Irún.

En los primeros veinticinco minutos se vio por Montívili a un muy buen Rayo: ordenado atrás, sin alardes en los recorridos de banda, mandando en el centro del campo con un Rafa García que se ha ganado la plaza a la primera ocasión que le ha dado Mel y un Piti en todas partes, incluido en su primer gol en la liga, cuando en el minuto 13 de la segunda parte aprovechaba un buen pase de Míchel para colocarla cruzada con la pierna derecha, después de hacerle un traje en el recorte a Tortolero.

Mientras sobre el patatal gerundense jugaron once contra once, el Rayo se mostró superior al conjunto del ex españolista Cristobal Parrado. Incluso los de Mel tuvieron dos ocasiones claras para abrir el marcador, con otro tiro de Piti nada más comenzar el partido y un cabezazo de Salva que se marchó alto a los veinte minutos.

Contra diez el Rayo desapareció

Tras la segura bronca de Mel en el descanso el Rayo pasó por sus peores momentos en la reanudación. Sólo en los primeros diez minutos vinieron las dos mejores oportunidades de los de casa. Primero con el cabezazo de Dorca, que salió desviado por poco, y la más clara, una vaselina de Moha cuando se había quedado solo ante Cobeño, y eligió la opción más complicada para resolver la jugada.

Tras el gol de Piti no le quedaba otra al Rayo que esperar atrás, salir a la contra a por esos espacios que iban a dejar las ansias de remontada del Girona y tocar la pelota como lo había hecho en los primeros minutos de partido.

Por momentos pareció que la tarea estaba saliendo de sobresaliente, porque por poco se puso 0 – 2 el Rayo en un balón que Coke cruzó demasiado y Pachón no llegó en boca de gol. Pero no, porque a sólo ocho minutos del noventa se produjo el único error de seguramente los dos mejores jugadores del equipo en la mañana de hoy: Rafa García controla mal dentro del área un rechace, el balón le llega como consuelo a Coke, y cuando lo más fácil era despejarla como fuera, el lateral levanta la mirada buscando un pase y Juanma le roba la cartera para lanzar un tiro cruzado al que ya no llega ni la cobertura de Serrano ni el intento de atajar por bajo de Cobeño.

De ahí hasta el final un Rayo al que se le hicieron muy largos los minutos, y la sorpresa del fallo de Pachón que seguramente habría hecho justicia a un equipo que puso más sobre el campo que el rival.

Girona: Dani Mallo, Galán, Cañas, Tortolero, Bernaus (Fran, 72′), Matamala, Dorca, Xumetra (Gerard, 61′), Moha (Juanma, 61), Roberto Peragón y Kiko Ratón.

Rayo Vallecano: Cobeño, Coke, José Serrano, Salva, Albacar, Quero, Míchel, Rafa García, Jofre (Pachón, 61′), Piti (Collantes, 77′) y Rubén Castro (Pelegrín, 50′).

Goles: 0-1, min 57: Piti. 1-1, min 82: Juanma.

Árbitro: Melero López (Colegio andaluz). Mostró tarjeta a los locales Tortolero (45′) y Galán (66′) y a los visitantes Serrano (37′), Jofre (50′), Quero (63′), Cobeño (76′) y Pelegrín (78′). Salva fue expulsado por doble amonestación (22′ y 44′).

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