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De portería a portería

El minuto 55 del partido entre Rayo Vallecano y Elche quedará en la memoria de aquellos que se acercaron en la tarde de ayer al Teresa Rivero. El guardameta Cobeño consiguió un tanto de portería a portería que habría tenido mucha más importancia si el Rayo se hubiese hecho finalmente con la victoria. La historia de Jaime, cancerbero visitante, fue muy distinta.

El guardameta del Elche pasó de ser objeto de risas y mofas tras recibir el gol de Cobeño a reirse y mofarse de la grada al consumarse la remontada de su equipo. En la expedición visitante se hablaba de la «solidaridad» con su portero como uno de los incentivos para dar la vuelta al partido, pero lo cierto es que nadie se acercó a animarle en el momento de su error.

De la soledad absoluta a la alegría final

Tanto Claudio Barragán al término del encuentro como varios medios ilicitanos hicieron referencia a la «solidaridad» de los jugadores del Elche con su portero. El técnico se mostró molesto con la actitud del público hacia su jugador y manifestó que parte de su ánimo para remontar venía canalizado por la solidaridad con su guardameta Jaime. Otros medios apuntaron que tras la consecución del gol, los jugadores «se fueron a celebrarlo con Jaime en un gesto de la unión que existe entre la plantilla». Mentira todo.

Con el balón dentro de su portería y el Rayo Vallecano celebrando el tanto de Cobeño, nadie del conjunto ilicitano se acercó a animar al guardameta. Jaime se quedó solo como un perro, que digo, solo como un perro en plenas vacaciones de verano, sin una mano amiga en la que encontar consuelo, sin un central que se acercase a decir «vamos chaval no pasa nada te ha dado el sol de cara». Miradas al suelo es lo que encontró, reproches implícitos del estilo «me has robado a mi prima capuli». En resumen, la soledad del portero, esta vez en máximo contraste tras el castigo recibido desde el extremo opuesto del campo.

Luego el fútbol, ese juego tan caprichoso, quiso que se diera la vuelta a la tortilla. El Elche consiguió dos goles y yo no diría que los jugadores del Elche se fueron a celebrarlo con Jaime, más bien Jaime se cruzó todo el campo para unirse a la celebración de la Copa del Mundo.

Por cierto, en las celebraciones el guardameta aprovechó para reirse de la grada llevándose la mano a la boca y diciendo «hablad ahora, reiros ahora», en un gesto que no gustó nada a la afición del Rayo Vallecano. La verdad es que el público demostró su gracia durante toda la segunda mitad gritando «goool y uyyyyy» cada vez que sacaba Cobeño y recordando en tono jocoso el error de Jaime, pero también es lógica la reacción del portero cuando se vio ganador sin esperarlo. Tener sentido del humor no es sólo reirte de los demás, es también aceptar que se rían de ti cuando procede….y es que «no es lo mismo llamar a la puerta que levantarse a abrir».

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