Principal > General > El sueño se esfuma en 5 minutos

El sueño se esfuma en 5 minutos


Lo que parecía una fiesta en Vallecas terminó convirtiéndose en tragedia en los últimos compases del encuentro. Los goles de Miguel y Óscar Rubio terminaron de un plumazo con las opciones de ascenso de un Rayo Vallecano que se había adelantado en el marcador con un gol de portería a portería del guardameta Cobeño.

El Rayo, por debajo de su nivel

Sin duda que el partido quedará en el recuerdo por el espectacular gol del guardameta Cobeño en la segunda mitad o por la alegría desmedida de los jugadores del Elche tras llevarse la victoria en un choque en el que teóricamente no se jugaban nada, pero lo cierto es que el Rayo Vallecano no estuvo a su nivel habitual y lo terminó pagando muy caro.

El equipo dirigido por Pepe Mel apenas inquietó la meta defendida por Jaime en la primera mitad. Un par de acercamientos a balón parado fueron el único registro atacante de un equipo que no encontró en ningún momento la manera correcta de sacar el balón jugado y conducirlo hacia la portería rival.

Tampoco se molestaba en hacerlo mucho mejor el Elche, bien asentado en defensa pero desaparecido de centro del campo hacia delante. Precisamente en la medular terminaban todos los intentos del equipo franjiverde, con Enguix y Diamé bien en la destrucción y mal en la construcción.

Llama la atención el bajón en el rendimiento del centrocampista francés no sólo hoy sino durante la segunda mitad de temporada, más pendiente de salir ganador en jugadas individuales y agradar a los ojeadores que de participar en el juego de manera colectiva.

Del cielo al infierno en cinco minutos

Con el empate del Hércules confirmado en el electrónico del Teresa Rivero, la segunda mitad se planteaba como una oportunidad única para el conjunto de Vallecas. No mejoraron las cosas de inicio, pero una jugada de esas que luego echan en los telediarios iba a marcar el desarrollo del encuentro.

El conjunto de Claudio Barragán atacaba la meta de Cobeño con un jugador local tendido en el suelo y el público reclamando que echasen el balón fuera. No era la primera vez que los visitantes actuaban de esa manera, aunque esta vez el final de la jugada iba a ser sorprendente. Cobeño recogía el esférico y sacaba en largo hacia la portería de un Jaime que se quedaba a media salida, iba primero para delante y luego para detrás, y terminaba recogiendo el balón del fondo de las mallas. Ver para creer, Cobeño abriendo la lata y poniendo en la órbita del ascenso a un Rayo arropado una vez más por su afición.

Pero la historia era demasiado bonita para ser cierta. Los jugadores del Elche, sus ‘primas’ y casi su técnico desde el banquillo, se incorporaban al ataque en busca del empate ante un Rayo que cedía demasiado terreno.

Mel fallaba en los cambios, retiraba a Pachón y Míchel para dar entrada a dos jugadores casi inéditos durante todo el campeonato: Manolo y el joven Jorge Sáez. El Rayo sufría y tiraba de casta para mantener la ventaja en el marcador, pero no fue suficiente.

Miguel empataba a la salida de un córner a falta de cinco minutos para el final del encuentro y Óscar Rubio aprovechaba un fallo en la zaga local para marcar el segundo y desatar la crispación en Vallecas. El guardameta Jaime, objeto de burlas y cánticos después de recibir el gol de Cobeño, devolvía el cariño a la grada mientras celebraba con locura la victoria en el Teresa Rivero.

Y así dijo adiós el Rayo Vallecano a sus opciones de ascenso, de una manera rara, como los días de Alicante o Albacete, con la sensación de haber dejado escapar la oportunidad de la manera más tonta posible, en el peor momento posible, en el mejor escenario posible.

Rayo Vallecano: Cobeño, Albiol, Salva, Serrano, Coke, Míchel (Jorge Sáez 80′), Enguix (Aganzo 53′), Diamé, Jofre, Pachón (Manolo 70′) y Piti.

Elche: Jaime; Óscar Rubio, Samuel, Amaya, Raúl Fuste, Acciari (Cobo 64′), Dani Benítez, Usero, Rodri (Caprari 59′), Santos (De Palmas 69′) y Miguel.

Goles:
1-0, minuto 55, Cobeño de portería a portería
1-1, minuto 86, Miguel a la salida de un córner
1-2, minuto 89 Óscar Rubio supera a Cobeño con la pierna derecha

<