Principal > Opinión > Contrastes

Contrastes


¡Aleluya, aleluya! Parece que por fin al Rayo le ha dado por jugar a otra cosa desde hace dos semanas, e incluso hay momentos en que parece que hasta lo hace bien. El antídoto causó efecto casi al instante, fue dejar de hacer el “panoli” a diez metros de la portería de Rubén y decidir que si lo hacían era del medio campo para arriba. Conclusión: 1 punto que bien pudieron ser 3 en el Ciutat y 3 de golpe en Vallekas contra un Málaga que ni supo ni quiso hacer.

Bastó con que Jémez utilizara sus escasos recursos a intentar meter gol, sin más. La posesión, maldita posesión, fue la misma o incluso más, pero se hizo a treinta metros de Rubén dejando fuera los alardes defensivos de otra época. Por allí apareció un Rochina eléctrico, bienvenido, un Falqué soberbio y un Larrivey magistral.

Al resto sólo hubo que pedirles que hicieran lo que pone en su DNI: Ze Castro es usted un central expeditivo: llévelo a cabo; Saúl siga haciendo lo que pueda a la espera de Gálvez: a sus órdenes; Baena, dedíquese a destrozar todo lo que pase por su zona y se acabó: así lo haré. Con estos seis fue más que suficiente para tapar a unos laterales poco acertados todo el año, normal por la falta de competencia; un Trashorras con poco fuelle y además enfadado o un Bueno en período relax a la espera de mejores tiempos.

Sigamos. El sábado a Barcelona de turismo, nos hacemos unas fotos, no protestamos al trencilla de turno, dejamos que los de siempre ganen y prontito para casa que viene el Sevilla y el Valencia. Ahí sí que volvemos a tener el órdago a la grande.

Vallekas volverá a jugar un papel primordial y más aún sabiendo que son ocho los partidos a disputar en casa. 24 puntos todos “ganables”, repito: todos, y con varios de los rivales de la batalla por no descender. Este es un Rayo de contrastes, que va a Getafe en desahucio y se lleva 3 puntos pidiendo la hora, que hace el ridículo contra el Villarreal o Atleti, o que saca tajada en Valencia contra los de Caparrós. Aquí el vaso no está ni medio lleno ni medio vacío, está a la mitad y se acabó.

Hasta ahora se jugaba con fuego, y no con Javi por desgracia, hasta que la parroquia, los 8.000 de siempre, que tontos puede ser pero no gilipollas, se hartaron el día que vinieron los de Simeone. ¡Qué sabia es la gente de Vallekas, coño! Ese día se abroncó hasta al que vendía las almohadillas, salió Jémez a la rueda de prensa y dijo lo de siempre, conclusión: los futbolistas, que también los hay tontos e incluso torpes, se dieron cuenta de que así no íbamos a ningún sitio, bueno sí, a Segunda División antes de la hora.

Ahora por lo menos tengo la sensación de que los que se ponen la franja le echan coraje, valentía e incluso nobleza. Seguiremos siendo los segundos máximos aspirantes al descenso, miraremos al Betis con respeto y soñaremos con un nuevo Tamudazo, pero uno consulta la tabla y los cuatro puntos de diferencia ya no se ven igual. Ahora en el “fregao” andan metidos los Málaga, Almería, Osasuna, Elche y hasta el Getafe que ya vendrá a Vallekas, ya vendrá.

<