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Héctor Sánchez / Rayoherald.com
Héctor Sánchez / Rayoherald.com

10 apuntes de la primera vuelta

Finalizó la primera vuelta del campeonato liguero. Hemos llegado al ecuador del torneo y eso merece un análisis, unos cuantos trazos de lo que nos han dejado estas 19 funciones. Los números no son buenos, a pesar de la balsámica y necesaria victoria lograda en Getafe. El Rayo ocupa puestos de descenso, es el equipo con más derrotas de la categoría y también el que más goles encaja. La igualdad de la Liga española provoca que el Rayo Vallecano esté a sólo 2 puntos de la salvación. Estos son los números, fríos como el hielo. Vamos a intentar profundizar en el análisis, siempre caliente como un horno a pleno rendimiento. No pretende ser una reflexión ordenada ni por orden de importancia. Allá van los 10 apuntes de la primera vuelta.

1MVP sin barba. Somos tan chuletas que arrancamos con algo bueno. Lo mejor del Rayo tiene nombres y apellidos: Saúl Ñíguez Esclápez. Con 19 años y déficit de barba se ha echado el equipo a sus espaldas. A pesar de su juventud es el futbolista con más oficio de la plantilla, excelente noticia para él y pésima para otros compañeros. Debería haber acusado mucho más los bailes de posición, pero ni una mala acción ni una sola queja. MVP sin discusión de la primera vuelta. De hecho para mí es el mejor central que tiene el Rayo Vallecano, una afirmación que esconde muchas carencias en la retaguardia.

2Ausencia de un goleador. El Rayo tiene poco gol. Una aseveración que repasando las estadísticas podría ser rebatida. 19 dianas (1 por partido), más que Betis, Elche, Osasuna y Levante, y las mismas que Granada y Málaga. Pero insisto con un argumento ya repetido en otros textos. El Rayo pierde la comparación del 9 con todos los equipos: Rubén Castro, Jorge Molina y ahora Baptistao en el Betis, Rodri en el Almería, Javi Guerra en el Pucela, Charles en el Celta, Riera en Osasuna o incluso Boakye en el Elche. Larrivey se deja todo lo que lleva dentro pero no se le caen los goles de los bolsillos (más bien alguno de la melena, de cabeza va muy bien) y Nery está llegando tarde… aunque parece que llega. Un goleador. Tan antiguo como el fútbol. ¿Por qué se ha metido el Alcorcón en descenso con muy buenos centrocampistas? Pues eso.

3Alarmante fragilidad defensiva. Muchos, muchísimos tantos encajados. 45 en 19 partidos sale a una media de 2.4 por cita. Una cuenta algo tramposa, ya que el Rayo cuando pierde, pierde de verdad. En los 5 envites que ha ganado ha puesto el cerrojo, por lo que en los otros 14 ha encajado 3.2 dianas por match, con goleadas muy severas contra Atlético de Madrid, Málaga, Sevilla, Barcelona, Espanyol y Villarreal. Y después de esta chapa de números y estadísticas, quiero decir que para mí lo más grave es la ausencia de mecanismos defensivos básicos para un equipo de élite. Tirar el fuera de juego, hacer una cobertura al lateral, defender un balón parado, ir a por el jugador que tiene la pelota cuando te hacen una contra con superioridad… o simplemente hablar. Sí, un tipo que mande, que dé el coñazo, que sea el jefe en la línea de cuatro. Rémora a corregir si se quiere conseguir la permanencia.

4Gatillazo en los fichajes. No soy muy crítico con Felipe Miñambres. Creo que es muy difícil salir al mercado con monedas de 2 euros en la cartera mientras otros clubes, incluso en una situación económica parecida, pagan siempre con American Express. Pero es un hecho irrefutable que los fichajes del pasado verano han sido un gatillazo. Fueron 12 contrataciones… y sólo salvo a 3: Saúl, Bueno y Viera, el canario con matices porque creo que debe dar mucho más. Galeano, flojísimo. Zé Castro, ¿ha venido? Mojica, ………….. Baena, infrautilizado. Cueva, inaudito (lo vi con mis propios ojos sacando fotos a un colega con los jugadores rivales tras perder contra el Madrid). Seba, mala suerte con la lesión. Falque, profunda decepción. Nery, desaparecido en combate. Y Larrivey, se deja la vida pero no tiene más. El club sabe que falló en verano, por lo que ahora busca un delantero, un banda y un central. Y Paco, diga lo que diga en publico, está apretando para que lleguen lo antes posible. Del acierto de Miñambres depende un buen saco de puntos en la segunda vuelta.

5El efecto Trashorras. Siento debilidad por este futbolista. Es básico para el éxito del Rayo. Ha completado una primera vuelta extraña, ni demasiado buena ni demasiado mala. Jamás ha encontrado a un entrenador que le dé tanta libertad y que valore más su talento y creatividad. Quizás haya ido de más a menos, seguramente porque ha disputado demasiados minutos. Confio mucho en el gallego para la segunda vuelta porque es un pelotero como la copa de un pino. Tengo claro que jamás puede jugar de 5, como el día del Villarreal. Eso no, por favor. Necesita a Baena o Saúl a su lado para que le descarguen de trabajo atrás, para que se abrace a la libertad que necesita para rendir. El Rayo anhela al mejor Trashorras, un tío que para mí sigue siendo un lujo futbolístico para la bendita franja roja.

6Vallekanfield como el hielo. He tenido el inmenso privilegio de cubrir para la radio todos los partidos de la primera vuelta menos el disputado contra el Espanyol. Y me encuentro algo decepcionado con el ambiente de la grada. No entro en los motivos, muchos de ellos comprensibles y hasta necesarios. Pero el estadio no aprieta como otras veces, por momentos está desangelado, no intimida a los rivales. ¡Ojo! Y no hablo de número de hinchas, sino de garganta, espíritu y atmósfera. Entre huelgas de animación, horarios y la escasa conexión con el equipo me cuesta recordar un ambiente tan gélido en Vallecas. Asistir a las burlas de un grupo de aficionados contra Cobeño me provocó un dolor agudo de estómago. Indispensable apretar en la segunda ronda del campeonato. Vallekanfield siempre ha dado entre 8 y 10 puntos por temporada.

7Papá Jémez e hijo Lass. El africano es titular indiscutible en el Rayo Vallecano. Y su entrenador le atiza indiscutiblemente cada semana. No ha marcado ni ha asistido, bien. Ni siquiera está completando un curso más allá de un aprobado ramplón, correcto. Pero creo que Paco se ceba injustamente con él, sobre todo delante de los micrófonos. Y cae en el agravio comparativo porque hay otros jugadores que, por calidad y talante, ni en sus mejores noches hubieran soñado con vestir la casaca rayista. Papá Jémez e hijo Lass. Que no vengas más tarde de las 10, que no fumes, que no hagas gamberradas, que no ligues con chicas, que no, que no, que no y que no. Pero cada día lo vuelve a poner para a continuación decirle al mundo que ese muchacho lo hace todo mal. Por cierto, que no os cuenten milongas. Ni relación amor-odio ni gaitas. Lass está harto. Y no me extraña.

8El rendimiento de los laterales. Puede que esté equivocado y a mi edad la memoria ya me falle, pero hasta donde se disparan mis recuerdos los laterales siempre han sido muy trascendentes en el Rayo Vallecano. Me gusta Tito y me gusta Nacho, para mí son el 2 y el 3 del equipo. Pero no han sido los mejores 4 meses de ninguno de los 2. Tito está raruno y Nacho necesita soltarse, algo a lo que seguramente no han ayudado las dudas de su técnico con él. Ambos deben llegar al notable para amarrar la permanencia.

9Los vaivenes del entrenador. Me gusta la propuesta futbolística de Paco Jémez. Pero para poder desarrollarla bien necesitas una defensa fiable y punch arriba. No me agradan los que afirman sin rubor “qué bien juega el Rayo al fútbol”. ¡Qué no es verdad, leche! No este año. Va a ser que muchos críticos ven al Rayito sólo 4 veces al año. Paco va de cara, eso aseguran todos los que viven el día a día con él en el club. Pero yerra en algunas actitudes, como Cobeño hoy sí y mañana ya no o Lass como anticristo y eje del mal. En otro club con más repercusión y más periodismo detrás algunas de sus declaraciones públicas habrían provocado un incendio que no apagarían ni 1000 bomberos con sus respectivas mangueras.

10La fractura social. El Rayo vive en un continuo estado de crispación social. Los que me leéis a menudo (¡gracias de corazón!) conocéis mi opinión sobre la gestión de Raúl Martín Presa en este capítulo. Pero al final las posturas están tan enquistadas que desde hace demasiado tiempo todo el mundo sabe que es un camino sin retorno, lleno de barricadas y obstáculos. La fractura social es severa, grave y creo que irreconducible. Unos tienen mucha culpa y otros poca, pero no es un 100-0. Y tengo muy claro que cuando el Rayo baje a Segunda (lo hará tarde o temprano), y quién sabe si a Segunda B, los corbatas del palco ya no estarán y los hinchas incondicionales seguirán paseando su camiseta y su bufanda por las calles del barrio.

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