Principal > Primer Equipo > Minimizando despistes para empezar a crecer
Héctor Sánchez / Rayoherald.com
Héctor Sánchez / Rayoherald.com

Minimizando despistes para empezar a crecer

Los derbis entre equipos humildes son especiales para los jugadores sea cual sea su distancia en la tabla clasificatoria. En esta ocasión, Getafe y Rayo Vallecano apostaron con valentía ofensiva adelantando mucho su juego e intentando sacar partido al fallo ajeno. Un equipo tiene que saber interpretar el juego rival y ser capza de tomar decisiones individuales que no están escritas en ninguna pizarra.

La idea utópica de todo entrenador es que nuestro equipo presione arriba, recupere balón, prolongue la fase de posesión y robe balón en la zona próxima al área rival. Para conseguir esto no vale sólo con ensayar toda una semana o ver tediosos videos del rival una y otra vez. Se trata de compenetrarse a nivel grupal dando lo mejor de cada uno al compañero. El equilibrio entre líneas se crea cuando un jugador se preocupa por cubrir su puesto y asistir a su compañero, habilitando líneas de pase en ataque y cerrando espacios en defensa.

Los de Luis García tenían aprendida la lección. El intento constante de presionar de forma individual a los contrarios no era una tarea fácil. Es cierto que consiguieron tener más posesión de balón, pero no el control de juego. Se cerraban bien atrás obligando a intercambiar puestos tanto a Lass como a Jonathan Viera que lo intentaban sin éxito por los laterales. Las opciones de gol del Rayo Vallecano -en llegadas en superioridad numérica- no eran bien aprovechadas. Un jugador que no cede el balón, en esta caso Adrián, cegado por el ansia de gol supone un problema a resolver y una clara oportunidad perdida de ampliar distancias.

En los de Jémez hay que elogiar la mejora en el trabajo defensivo que tantas complicaciones ha generado en los últimos encuentros. A pesar de todo, los despistes en zonas peligrosas del campo tienen que ser cuidadosamente tratados. La constancia en la presión y recuperación de juego puede ser desbaratada por una mala gestión de las jugadas a balón parado, sobre todo en los saques de esquina defensivos. En el Coliseum el Rayo Vallecano volvió a despistarse, aunque esta vez sin consecuencias nefastas.

Al final lo más importante para crecer es que el engranaje funcione poco a poco. Sumar es el objetivo principal de cada semana, aún quedan muchos puntos por delante y las opciones de permanencia del Rayo Vallecano siguen vivas. Próxima paradas en Levante (Copa) y Elche (Liga).

<