Principal > Primer Equipo > Mateu Lahoz abandona el diálogo y apuesta por las cartulinas
Héctor Sánchez / Rayoherald.com
Héctor Sánchez / Rayoherald.com

Mateu Lahoz abandona el diálogo y apuesta por las cartulinas

Mateu Lahoz abandona el diálogo y apuesta por las cartulinas. Al menos ese es el acercamiento que el colegiado valenciano aplica cuando dirige partidos entre equipos modestos. Sin ir más lejos, seis de las ocho cartulinas que Mateu Lahoz mostró en el Real Valladolid – Rayo Vallecano fueron por protestar sus decisiones.

De esta manera, Gálvez (minuto 21), Arbilla (minuto 60) y Perea (minuto 62) fueron amonestados por “protestar una decisión mía”. Por el cuadro local, Rukavina vio la amarilla por el mismo motivo, mientras que Juan Carlos López -preparador de porteros- fue expulsado del banquillo. Además, Bergdich fue amonestado “por discutir con un contrario sin llegar al insulto ni a la amenaza”.

La fama de árbitro dialogante y cercano a los jugadores de Mateu Lahoz no se corresponde con sus actuaciones en los partidos del Rayo Vallecano esta temporada. El colegiado -que además ha estado desafortunado en acciones relevantes del juego cuando le ha tocado dirigir a los franjirrojos- ya mostró su cara más severa en el Sánchez Pizjuán, donde mostró ocho cartulinas a los de Paco Jémez, que acabaron con nueve hombres contra el Sevilla.

2 comments
Antonio1
Antonio1

si si que es verdad el tipico acomplejado y reprimido que con los debiles se siente un machote.... lo suyo es lamer a los grandes ..pues que le le reserven para ellos y y que se olvide de los demas..a Parla... y esta tardando

r1924
r1924

este tipo se las da de avanzado en esto del arbitraje pero ya le hemos calado cuando arbitra a un grande dialoga,sonrie,da explicaciones pero amigo cuando lo hace con un pequeño entonces demuestra lo zoquete que es no tiene autoridad,por eso se le van los partidos ,ayer que fue todo correccion de los futbolistas la cago una vez mas ,lo suyo sr lahoz es el mamoneo a los grandes hagame caso dediquese a los poderosos que los humildes le aborrecemos

<