Principal > General > Pepe Murcia, destituido en el Celta de Vigo

Pepe Murcia, destituido en el Celta de Vigo

Eusebio Sacristán sustituirá de manera inmediata a Pepe Murcia al frente del Celta de Vigo. El conjunto gallego ha optado por el cambio de técnico tras la mala racha del equipo, que ha sumado sólo 2 puntos de los últimos 21 posibles.

Esta destitución, junto con la de Rafa Sáez al frente del banquillo del Pontevedra hace unas fechas, es motivo de comentario en el siguiente artículo de Opinión que nuestro compañero Xaime Nogueira ha escrito para Rayo Herald.

El Paraguas

El fútbol continental tiene la fácil tendencia a responsabilizar de forma nominal los errores colectivos. La figura del entrenador ha funcionado en los últimos tiempos como paraguas de los errores de los clubes. Las cantidad de decisiones de ese calado es directamente proporcional a la proximidad geográfica al sur del continente y la cantidad de dinero manejado en esa región geográfica para la actividad deportiva.

Resulta fácil, incluso en periodo de crisis económica, señalar al ogro del banquillo como responsable de la necedad, la ignorancia, la negligencia o la falta de soluciones de una directiva o un consejo de administración. También es fácil la decapitación cuando el colectivo que tiene bajo sus órdenes el ‘coco’ está incapacitado para logros públicamente comprometidos a una afición hambrienta, generalmente engañada por el pasado y por la cobardía de sus dirigentes, incapaces de admitir y manifestar la verdad.

Resultados a corto plazo

Es curioso que ese hecho acaba otorgando un falso poder a los futbolistas, cuando es su deseo egoísta forzar un cambio, o a los propios dirigentes, cuando necesitan un chivo expiatorio para encubrir su déficit gestor.

En España, estado con récord de destituciones en sus categorías profesionales, nacionales e incluso regionales, los rectores de su fútbol, tan poco racionales y generalmente poco competentes como los de su órgano máximo de control federativo –RFEF, Villar y tal- olvidan frecuentemente que las vidas de las instituciones debe estar por encima de los resultados a corto plazo. Y cuando eso acontece, generalmente influidos por masas sociales exigentes, emocionales pero poco reflexivas, las consecuencias tienden a ser dos: el endeudamiento y el sacrificio precipitado del director de orquesta, antes de que el tiempo le dé crédito a enseñar a sus alumnos la partitura.

Los resultados, la excusa perfecta

Los resultados son la excusa perfecta, ese valor a corto plazo que mete prisas y que hace olvidar que habrá un mañana. Se concede significado de tragedia a los descensos y se hipotecan las entidades.

En España, más del 70 por ciento de los clubes de fútbol profesional y semiprofesional tienen problemas de impagos con sus futbolistas contratados. En parte es por la crisis. Pero en mucha más parte es por la falta de mesura y la inconsciencia a la hora de tomar medidas, porque el ascenso, la competición europea o el temor desaforado a bajar ponen contra la pared a los mandos.

En medio de ese despilfarro atroz al que se ha llegado, emerge la figura del directivo capaz de aguantar la presión de su afición, de admitir las limitaciones económicas y de pensar en el mañana. En eso, Osasuna ha sido un ejemplo que desgraciadamente no ha cundido.

El ejemplo del fútbol inglés

Quizás algunos deberían levantar la cabeza y ver al norte, comprobar cómo rigen su actividad dos grandes ingleses como el Arsenal y el Manchester, entregados al espectáculo y a sus responsables deportivos con un cheque en blanco. Ambos han pasado años en blanco y sufrido en el ostracismo sin títulos… y han mantenido a Wenger y Ferguson en sus cargos, desarrollando proyectos a largo plazo que algún día les han devuelto el jolgorio y el éxito.

Comprobando tales exhibiciones de sensatez, uno hasta se plantea empezar a contar la gasolina en galones y las distancias en yardas, medirse en pies y pulgadas en la farmacia, poner el volante de su coche a la derecha y cenar a las seis de la tarde. Pero como eso no sucede, seguiré viendo a los dirigentes usar el paraguas del entrenador para justificar su necedad, su ignorancia y su torpeza. Y eso que aquí llueve mucho menos que en Londres.

Xaime Nogueira trabaja para el Diario de Pontevedra siguiendo la actualidad de los equipos gallegos. Amigo desde este diario desde la etapa compartida por Rayo Vallecano y Pontevedra en Segunda B durante los últimos años, Rayo Herald quiere agradecer a Xaime sus colaboraciones puntuales con nosotros.

0 comments
<