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Fotografía / Rayoherald.com
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Puntazo en la Vereda de Ganapanes


El Rayo Vallecano B le hizo al Unión Adarve en noventa minutos los mismos goles que el líder del Grupo VII había encajado en las nueve jornadas anteriores. Y eso que el cuadro rojinegro logró en todo momento ponerse por delante en el marcador. Sin embargo, el último disparo por la escuadra de Toni Arranz que ponía las tablas definitivas, dejó sin reacción al equipo del Barrio del Pilar.

Buena dinámica del filial

Llegaba el filial franjirrojo -ayer franjiverde- a la Vereda de Ganapanes en un buen estado de forma tras golear al Inter la jornada previa. Sin Isi ni Rubén Ramiro, Nacho Román -segundo de Mariano Madrid-, colocaba a Robles de interior, Nanclares en la medular y Molina en el flanco diestro de la defensa. Variaciones en el esquema que respondieron a la perfección ante los primeros ataques del Unión Adarve y que obligaron a Isma sacar lo mejor de sí mismo hasta en cinco ocasiones consecutivas.

La inercia y la facilidad con la que el cuadro local se plantaba en el área rayista provocó que llegase el primer tanto del partido después de que De Paz empujase un balón que se paseó por el interior del área vallecana. Antes de eso, Suso tuvo que abandonar el terreno de juego por un fuerte golpe en la cabeza. En su lugar entró Juanito, y en la primera que dispuso, acertó de lleno entre los tres palos rematando un gran centro de Javi Robles.

Tras el descanso, el juego se volvería más farragoso y ambos equipos mostraron su peor cara con un juego sin ocasiones claras. Sin embargo, las reducidas dimensiones del campo y el poderío físico de los de Ganapanes favorecían las jugadas a balón parado para lograr intimidar a la zaga rayista. En una de ellas, llegaría la inocente mano y el consecuente penalti cometido por Javi Robles.

Emocionante segunda parte

El ex del Puerta Bonita reconoció que nada pudo hacer para evitarla y el Adarve volvió a mandar en el marcador. La simetría del partido volvía a aparecer minutos más tarde con la pena máxima que un defensor del Adarve cometía sobre Manu. Toni Arranz no se puso nervioso sino que, además, sacó escuadra y cartabón para medir el ángulo de la escuadra por donde pasaría, casi al término del partido, su particular obra maestra.

Pero para que el filial pudiese regocigarse en el golazo de Arranz, antes tuvo que sufrir con otro derechazo de volea que hizo confiarse al líder de la tercera madrileña. Los gritos de ánimo hacia sus compañeros del capitán, Isma Gil, retumbaban por todo el Barrio del Pilar mientras los de Mariano Madrid acorralaban al Adarve en su área. Fue entonces cuando un rebote, con la altura idónea para el golpeo, apareció al borde de la media luna Toni Arranz para teledirigir el esférico a las mallas rojinegras.

Tal fue la alegría y la celebración raysta, que en un gesto de rabia el colegiado expulsaba a Parla por segunda amarilla tras dar una patada al balón y sacarlo de Ganapanes con dirección a Vallecas y con un sobre adherido que contenía un punto de oro arañado en la casa del mejor equipo de la categoría. Con el pitido final, llegó el contraste de alegría en el bando visitante por la frustración de un Adarve que, con menos holgura, permanece en lo más alto de la clasificación.

Unión Adarve: M.Ángel, Tano, Juancar, Cavadas, Martín, De Paz Fernando, Calleja, Ganni, Montejo, Agus.

Rayo Vallecano B: Isma, Molina, Toni, Parla, Mario, Suso (Juanito), Nancla, Emarba, Robles, Manu (Conejo), Saballs (Manquillo)

Goles: 1-0 De Paz; 1-1 Juanito; 2-1 Montejo; 2-2 Arranz; 3-2 Agus; 3-3 Arranz

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