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Fotografía / Rayoherald.com
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El Rayo Vallecano de Jémez /1

El Rayo Vallecano se presentó en el inicio de la temporada con una propuesta llamativa. Con la llegada de Paco Jémez se instaura un nuevo estilo de juego en Vallecas. De entrada Jémez apostó por una defensa de 3, poblar el equipo de mediapuntas junto a un único mediocentro -Javi Fuego- y coronar el once inicial con un 9 de referencia -bien Nickie Billie, ya fuera del equipo, bien Delibasic-.

Aquello trajo consigo un arranque de 7 puntos en 3 jornadas. El Rayo empezaba a dar que hablar más que por su propuesta de juego por su poco convencional posicionamiento. Aquello era algo que se asemejaba a un 3-5-1-1, aunque bastante híbrido. La defensa de 3 era clara y los teóricos carrileros eran mediapuntas.

El 6-1 encajado en Zorrilla frente al Valladolid supuso la primera modificación de Jémez. El equipo acumulaba 3 derrotas consecutivas, recibiendo 12 goles. El Rayo se presenta ya en el siguiente partido con defensa de 4, optando por un único mediocentro -Javi Fuego- y una línea detrás de Delibasic de 4 mediapuntas. Desde ahí acumula 3 puntos en 3 partidos, recibiendo 9 goles.

El Rayo parecía entrar en caída y sin freno. El prometedor arranque de 7 puntos en 3 jornadas se queda en un botín preciado para solventar lo que parece ser la cruda realidad rayista. Pelear la salvación va a ser el sino del equipo. ¿O no? Está claro que sólo establecer una defensa de 4 frente a la anterior de 3 no ha sido la solución.

La historia cambia cuando Paco Jémez se “convencionaliza”. Hasta entonces su equipo nos deja unas propuestas muy llamativas, con un estilo de juego alegre y agresivo pero no competitivo. El Rayo va arriba, presiona, quiere atacar, pero encaja y encaja. El balance defensivo del equipo no es bueno, el 9 de referencia no suma y los jugadores de mayor talento -Chori Domínguez y Leo Baptistao andan demasiado metidos en problemas de construcción y destrucción del juego en lugar de marcar diferencias en los metros finales, mientras que Trashorras no termina de hacerse importante en el 11- están siendo infrautilizados.

El 0-5 frente al Barcelona supone el giro de tuerca definitivo de las andanzas en prueba y error de Paco Jémez. A partir de ahí desaparece la figura del delantero “tanque”, Chori Domínguez y Leo Baptistao suben línea y juegan escalonados en la punta del ataque y a Trashorras le recae la responsabilidad de compartir sala de máquinas con Javi Fuego. El doble pivote permite la cabida de los 4 mediapuntas si se sacrifica al 9.

En esos momentos el Rayo empieza a volar, mantiene sus constantes de juego, pero es un equipo mucho más sólido. Comienza a competir de manera constante. 18 puntos en 9 partidos, sólo 5 goles encajados en las 6 últimas jornadas, 3 victorias consecutivas en las últimas 3 jornadas. Los números no mienten. Al Rayo le ha sentado de maravilla la modificación 3.0 de Paco Jémez, la utilización de un 4-2-3-1 convierte a los vallecanos en uno de los equipos más en forma del campeonato en los últimos 2 meses.

¿Pero cuales son las bases tácticas de este Rayo? ¿Cuál es su modelo de juego? ¿Cuál su estilo? Eso es lo que pasamos a analizar en profundidad a continuación. En esta primera entrega nos centramos en los aspectos defensivos, que se completarán con los ofensivos en una segunda entrega.

1. Paco Jémez ha construido un equipo muy agresivo. La presión a todo campo es mandamiento, la defensa adelantada obligatoria. Pese a que su equipo no es de los más fuertes físicamente del campeonato, la intensidad es altísima. La clave para mantener ese despliegue físico: “esfuerzos muy intensos pero de corta duración donde todos los jugadores están implicados”.

El equipo vallecano busca la recuperación rápida del balón, achica espacios en zonas muy adelantadas del campo con la participación de muchos jugadores. Su defensa sobre balón es activa y muy agresiva. La disposición del balón es indiferente, los jugadores del Rayo se activan indiferentemente en zonas centrales



O en zonas laterales…

Buscar el robo en campo contrario no siempre es posible. El rival es capaz de vencer la presión o es necesario replegar líneas para reducir el esfuerzo físico. Aún así, en el repliegue la defensa del Rayo siempre es activo sobre el balón y busca generar superioridad en la zona de juego.

2. El equipo vallecano siempre busca superioridad posicional en la zona de juego. Es un equipo que se bascula mucho defensivamente en el repliegue, cuando no hay posibilidad de presión alta, al costado lateral donde se desarrolla el juego.





3. Tras pérdida los jugadores del Rayo se activan muy rápido y buscan la presión de manera muy agresiva sobre balón. Es normal ver seguimientos individuales y gran cantidad de faltas para evitar el contragolpe rival y permitir a los compañeros una transición defensiva sin mucha exigencia física. Aún si el rival rompe esa presión inicial el Rayo corre muy bien hacia atrás.

4. Los problemas defensivos del equipo vallecano aparecen en el lado débil. Esa presión activa sobre balón y el posicionamiento tan basculado de los jugadores sobre la zona de influencia del juego hacen que el lateral del lado contrario se vea muy exigido. Los problemas son mayores en el lado izquierdo, cuando el rival es capaz de encontrar al extremo derecho. Aquí Casado y Nacho tienen un comportamiento más irregular que Tito en su costado.

Si el rival consigue ganar la espalda de uno de los laterales, en profundidad, y buscar el centro al 2º palo donde cierra el otro suele generarle muchos problemas al Rayo. Hay tiempo y espacio hasta que llega la cobertura del central. El Mediocentro no llega por ser partícipe de la presión sobre balón.



5. La exigencia sobre la defensa es muy alta. Paco Jémez, con su modelo de juego, obliga a la máxima concentración a su línea defensiva. Un error en la búsqueda del achique y anticipación de un central o lateral mata al Rayo. Los espacios a su espalda son enormes y no existe la posibilidad de una cobertura.

Así defiende el Rayo, nos enseña conceptos de equipo agresivo y de talante muy ofensivo. Riesgos máximos los asumidos para buscar hacerse con el control del esférico lo antes posible y tener al rival lo más alejado de portería propia. El cambio al sistema 4-2-3-1 por parte de Jémez la ha dado una consistencia defensiva que antes no tenía desde la misma idea, pero con una ocupación de espacios mucho menos racional. Defender así le permite al equipo vallecano adquirir protagonismo en los partidos.

Miguel Canales Reina es redactor del blog deportivo Futbol de Seda y experto en fútbol nacional y europeo. Twitter: @Miguel_Canales. Este reportaje fue originalmente publicado en Futbol de Seda. Rayoherald.com quiere agradecerle tanto al autor como a la publicación la cesión de este contenido.

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