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Fotografía / Rayoherald.com
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El Rayo Vallecano de Jémez /2

Se concluía el análisis defensivo del Rayo Vallecano estableciendo que el equipo madrileño era agresivo y de talante ofensivo. Defensa y ataque nunca están desvinculados, el fútbol es continuo y la manera de defender afecta en el inicio de la fase de ataque. Igualmente el cómo atacar va a influir sobre el juego sin balón.

Es difícil que un equipo agresivo desde el plano defensivo no lo sea desde la óptica ofensiva. Y como este Rayo de Paco Jémez es de una agresividad defensiva muy alta, el silogismo nos conduce a etiquetarlo como un conjunto de gran vocación ofensiva. Pero no son las reflexiones lógicas las que nos conducen a esta conclusión. Es la puesta en escena la que muestra la realidad. Y esta no es otra la de encontrarnos ante un equipo de gran despliegue ofensivo.

Hacer el campo estrecho al defender y ancho al atacar. Es una máxima que se repite con frecuencia en el ámbito futbolístico pero que no siempre es llevada a la práctica por los equipos. Jémez si ha conseguido que su Rayo cumpla ese aforismo. En la entrega anterior constatábamos la basculación y la presión y agresividad sobre balón para generar superioridad en la zona activa del juego del conjunto rayista. En esta pondremos de manifiesto su amplitud.

Nos preguntamos ahora ¿Cómo ataca el Rayo Vallecano? ¿Cuáles son sus armas tácticas ofensivas? ¿Cómo se despliega en posesión de balón? ¿Cómo ocupa el campo en ataque?

1. La salida de juego desde campo es una muestra evidente del gran talante ofensivo rayista. A Paco Jémez le gusta que sus laterales aparezcan desplegados en el inicio del juego, centrales abiertos sobre la línea del área y sus mediocentros apoyando el primer pase. La salida aseada no siempre es posible si el rival presiona, pero comenzar la fase de ataque tan desplegado origina espacios para romper la presión rival.

Los vallecanos tratan de salir en corto, trenzando la jugada desde atrás. Pero tampoco es una máxima de obligatorio cumplimiento. A los defensas o portero no les importa que la salida sea con un pelotazo. Los puntas no dominan el juego directo+prolongación, pero no existe problema porque el trabajo sobre la segunda jugada sí es importante ante la agresividad que muestra el equipo en las disputas.

2. La proyección de los laterales no se circunscribe al inicio de la jugada. Su presencia ofensiva es altísima, en especial la de un Tito en la posición de lateral derecho que se proyecta de manera casi permanente en ataque. En derecha el Rayo si suele jugar con pareja ofensiva pegada a la cal. En izquierda es más normal que el jugador de mayor profundidad sea Casado o Nacho, puesto que el habitual extremo izquierdo es un Piti de tendencia interior, llegada y no demasiada velocidad y desborde por banda.

3. El Rayo es un equipo amplio, que hace el campo grande siempre en posesión de balón, pero en función de la posición del mismo los extremos juegan como tales o no.

Si los vallecanos someten al rival y lo empujan a su área, son los laterales los encargados de dar la amplitud en profundidad. Amplitud en profundidad, esa es la LEY. Campo grande en zonas cercanas a la portería rival. La segunda ley es atacar con muchísimos efectivos.

4. Obtenida la profundidad por los costados, la población del área rayista es alta. La cantidad de rematadores que suma depende del tiempo invertido en conseguir opciones de centro. No siempre se busca la línea de fondo, pero siempre hay múltiples opciones de remate.



En el juego de bandas el Rayo no sólo busca la profundidad y la amplitud, sino que puebla el área de rematadores y ocupa la zona de rechace.



5. La elaboración ofensiva se basa en los apoyos. Los delanteros del Rayo no dominan excesivamente la profundidad, sus desmarque no suelen ser de ruptura- mejor en este menester Chori que Baptistao-. Los principales encargados de elaborar son Trashorras y Chori Domínguez como jugadores más talentosos y técnicos. Abundan las combinaciones al pie en apoyos y las conducciones mucho más que los desplazamientos profundos. Y cuando estos se producen no suelen ser productivos. Sólo Lass tiene un buen dominio de la ruptura.



Nos quedaría para concluir el análisis el estudio de las transiciones. La defensiva ya la tratamos en la anterior entrega. Es bastante buena porque existe un nivel de activación tras pérdida grande. La presencia de apoyos sobre el poseedor del balón y la vigilancia de la zona de rechace en los centros ayudan a que la presión tras robo rival pueda desarrollarse de manera rápida. La transición ofensiva es brillante, el Rayo tiene jugadores que dominan la conducción y la asociación. Baptistao suele caer a uno de los costados a recibir y desde ahí-con recepción limpia- comenzar la carrera a portería rival. El dominio de las transiciones queda patente al analizar un dato estadístico. El Rayo es Top5 de la Liga BBVA en metros recorridos.

Para cerrar este análisis hablamos de los problemas ofensivos del equipo de Jémez. El entrenador rayista pide máxima intensidad y velocidad en las acciones. La circulación del balón es fluida y con mayor número de pases verticales que horizontales. Este Rayo en posesión de pelota arriesga y eso le lleva en ocasiones a la precipitación y la ausencia de pausa. Este aspecto tiene asociados riesgos importantes con las pérdidas de balón cuando el equipo está muy desplegado ofensivamente.

El otro gran problema es de índole técnica. El Rayo realiza muchos centros al área rival pero sus jugadores ofensivos no son grandes rematadores ni sus jugadores de hábitat lateral grandes centradores, salvo la excepción de José Carlos que si domina el centro.

De esta forma el equipo de Jémez origina más llegadas que ocasiones y a su vez no rentabiliza las ocasiones de manera alta. Si a lo anterior unimos la ausencia de jugadores que dominen la ruptura en el tercio final del campo y que sean agresivos en la búsqueda del remate, nos encontramos con un equipo que necesita generar mucho caudal ofensivo para convertir goles.

Paco Jémez ha conseguido inculcar a sus jugadores una mentalidad muy ofensiva y agresiva. El Rayo es un equipo muy intenso, que tomas muchos riesgos y que juega los partidos a ganar, con la cara completamente descubierta y que se lance al cuerpo a cuerpo sin miedos. De ahí que sólo contabilice un empate. La especulación en el juego no va unida a este grupo.

En este espacio nos congratulamos por ello. Y en lo personal tengo que añadir que este es el fútbol que más casa con mis gustos. Defensa adelantada, agresiva y activa sobre balón, equipo amplio y profundo en ataque, que domina los apoyos en torno a la pelota y que quiere ser protagonista del encuentro corriendo más que el rival en muchas ocasiones por asumir riesgos.

Sólo no termino de comulgar con la ausencia de profundidad de los puntas. Pero para un equipo tan modesto como es el Rayo Vallecano, esta pega puede pasarse por alto. Y más si tienen el talento de “El Chori”Domínguez y la capacidad de desborde en conducción y la elasticidad en carrera de Baptistao. Es un lujo para una entidad con el presupuesto que maneja contar con dos hombres ofensivos como los referidos, jugadores de los que marcan diferencias

Sin mucho revuelo mediático, Paco Jémez ha convertido a su equipo en uno de los más atractivos del campeonato aunándole competitividad. Muestra de ser un entrenador al que hay que seguir de cerca. Desde aquí lo seguiremos haciendo. Y si no seguís al Rayo de manera asidua os lo recomendamos. No saldréis defraudados. El espectáculo siempre está presente.

Miguel Canales Reina es redactor del blog deportivo Futbol de Seda y experto en fútbol nacional y europeo. Twitter: @Miguel_Canales. Este reportaje fue originalmente publicado en Futbol de Seda. Rayoherald.com quiere agradecerle tanto al autor como a la publicación la cesión del reportaje.

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