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Fotografía / Rayoherald.com
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Nocturnidad y alevosía

He pasado más de medio siglo ganándome la vida de día y defendiéndola por la noche. Puede que mis huesos estén tan desgastados como mis sentidos, pero huelo de lejos las premetidatas fechorías que amenazan en la oscuridad a la esencia de nuestra franja roja. Aprovecho que me están rellenando la frasca, de alguna extraña manera vacía de morapio, para dibujar estas líneas. Si quieren la versión larga sigan leyendo, pero si prefieren la corta ruego se queden con el concepto: nocturnidad, alevosía, perfidia, canallada y villanía, a partes iguales o distintas, como prefieran. Elaboro.

Guía para pasarse un referéndum por el forro

Camino despacio por la Albufera, en mi obligado paso hacia taquillas de esta semana, cuando me encuentro con el nuevo rótulo que da nombre a nuestra casa. “Campo de fútbol de Vallecas”, reza un letrero donde antaño se podía leer el nombre de Teresa Rivero. Si no recuerdo mal, el mismo presidente participó en el referéndum para determinar el nuevo nombre del estadio. Si no recuerdo peor, que no lo creo, la opción elegida fue Estadio de Vallecas, por delante de Nuevo Estadio de Vallecas.

La opción hoy rotulada, Campo de fútbol de Vallecas, quedó en tercer y descartado lugar, salvo que alguien le explique a Don Rafael Sanjuan González, abonado número 1 de la franja roja, y por extensión y respeto al resto de abonados que participaron, que todos perdieron el tiempo pasando por las urnas. Pantomima.

Más ofensas

Que tengo que rascarme el bolsillo dos veces este año lo sé desde hace unos meses. Fue entonces hice recuento de maravedíes y asumí dos sablazos en el costado si quería ver a los poderosos jugar en nuestra casa. Consulté con la almohada y con los compañeros de taberna, hice mis cuentas y pasé por taquillas a por mi abono anual. Mismo ritual desde hace décadas, me resulta conocido. Lo que mi daga no puede permitir, y se lo puedo explicar cuando quieran a los que llevan corbata o se levantan los picos del polo camino del palco, es que nadie me avise con antelación suficiente.

Doy las gracias a mis nietos, Quijanos de quinta generación o más, por avisarme de las obligaciones previas al partido de este mismo domingo. La próxima vez, si no les importa, avisen a los más veteranos por megafonía en el partido previo y dejen quince días para comprar las entradas. Gracias.

Defensa de tres, centro del campo de dos

Un libreto con defensa de tres solo se sostiene si los cinco del centro del campo dan la barba. En el Calderón no todos la dieron y me da que Paco ha empezado a coger matrículas. Con posesión de balón detalles de José Carlos y poco más. Sin el balón en los pies exhibición de Javi Fuego y nada más. De los otros tres de la medular no hubo noticias, más allá de malas caras, gestos de desaprobación y una buena ración de egoísmo camino del banquillo.

Tampoco llegaron mejores noticias desde la delantera. La pelea de Nicki es importante y así lo considero, pero un delantero de Primera tiene que dar más con el balón en los pies. Delibasic pide un sitio y a día de hoy no sé si eso es bueno o es malo. Arriba nos sobra honradez y nos falta talento. Problema.

Fichajes

Confieso que en las últimas tertulias en la taberna me empezaba a inquietar sobre el fichaje estrella de la franja roja, pero con media hora en el Calderón me bastó para ilusionarme con el Chori. Un tío con más de treinta años, el culo pelado y el bolsillo cubierto puede salir de cien maneras distintas a un partido decidido, y nuestro argentino eligió la única correcta. Actitud, disposición y una dosis de trabajo para resucitar, con la ayuda de los otros dos que salieron desde el banco, un partido más que muerto. Crédito para él a la espera de nuevos capítulos. Espero que sigan su camino Abu, Arana, el Mudo y Rodri. Incógnitas.

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