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Fotografía / Rayoherald.com

Falcao, el depredador del área

Si en la actualidad existe un jugador que represente las virtudes del delantero centro ese podría ser Radamel Falcao García -10 de febrero de 1986 Santa Marta, Colombia-. El tercer máximo goleador de nuestro campeonato es capaz de erigirse en dueño y señor del área rival con un repertorio de movimientos y remates al alcance de muy pocos atacantes. Y si además se le suma la pillería y agudeza para estar en el lugar adecuado en el momento preciso que le caracteriza estamos sin duda ante uno de los mayores killers de Europa.

Un talento desde niño

Antes de hacerse un hueco en nuestro continente, Falcao luchó por obtener un protagonismo en Sudamérica que por supuesto alcanzó. Comenzó a dedicarse al deporte rey empujado por su padre, que había actuado como defensa durante su carrera y que transmitió a su hijo la pasión por el fútbol hasta el punto de bautizarle como el mítico jugador brasileño.

Su futuro prometedor quedó certificado cuando a los trece años debutó en la segunda categoría colombiana de manos del Lanceros, siendo el jugador más joven en hacerlo en toda la historia del país. Las expectativas en torno a su futuro fueron mayores cuando con un año más anotó el primer gol de su carrera profesional.

Nace «El Tigre»

En ese instante se llegó a hablar de equipos europeos interesados en la llegada de Falcao para continuar su formación, pero la familia del joven delantero vio prematura su salida al extranjero. Aún así, durante su estancia en Millonarios FC tuvo la oportunidad de realizar una prueba en el club argentino Vélez Sarsfield, pero fue rechazado. Pese a la desilusión, meses más tarde todo un River Plate quedó seducido por las cualidades del colombiano y le incorporó a sus filas en 2001.

La juventud del delantero le permitió potenciar sus virtudes en las diferentes categorías inferiores por las que ascendió a un ritmo sorprendente. La oportunidad esperada le llegó en 2005 cuando debutó con la primera plantilla para, sólo unos meses después, cerrar el Torneo Apertura con la buena cifra de 7 goles en 11 partidos. Pese a que permaneció alejado de los terrenos de juego durante gran parte de 2006 por una lesión de rodilla, a su vuelta se confirmó como uno de los puntales del equipo argentino ganándose el apodo de `El Tigre´.

Salto de calidad

El ansiado salto a Europa se produjo en el verano de 2009. Al contrario de lo que pudiera parecer, Falcao no requirió adaptación alguna al Oporto y desde su llegada mantuvo registros anotadores espectaculares. En las dos temporadas que permaneció en la entidad lusa marcó 72 goles en 85 partidos, con 17 goles la pasada campaña en la Europa League con los que estableció un nuevo récord en la competición.

Con semejantes números no es de extrañar que fuera el cuarto fichaje más caro de esta temporada con los 40 millones de euros que pagó el Atlético de Madrid. Con una media de 0,75 goles por encuentro con los rojiblancos es sin duda el mayor aliciente de optimismo en el cuadro que dirige Simeone para concluir el año en puestos europeos.

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