Principal > Opinión > La oferta y la demanda
Fotografía / Rayoherald.com

La oferta y la demanda

Borracho habrían llamado a cualquiera que en la taberna de los sueños hubiese vaticinado seis goles de la franja contra los rojillos. Nadie lo hizo en toda la santa semana, aunque alguno sí que comentó, más por deseo que por convicción, que le encantaría gritar en Vallecas un gol de Tito. No hablaré de alivio, pues que la franja estaría un año más en Primera era algo bien conocido, pero la manera de certificarlo bien se merece un episodio notable en la brillante historia de nuestra franja roja. Crédito a todos, del primero al último. Orgullo.

Triduo pascual

Negaría si dijese que mi expediente no incluye líneas feas, incluso algunas muy torcidas, pero nunca me verán celebrando un viacrucis, una muerte y mucho menos una resurreción de nadie. En mi religión el que se va no vuelve. Hasta la mismísima daga estoy de protestas, contratos, juzgados, pancartas y ajustes de cuentas de los unos y de los otros, de los buenos y de los malos, de los que administran y de los administrados. La fe rayista tiene un límite y como lo siga intentando con tanto ahínco al final esta caterva de egoistas borra la franja y entierra al Rayo. Un poco de respeto cuando hablen de cientos de miles de euros, que la que está cayendo en la calle es fina. Allí no hay demanda de nada, ni se la espera. Reflexionen.

Seis eran seis

Y no las primas de Elena. Vino el Osasuna de parranda y se llevó hasta la historia por delante. Escarnio público con revuelta de los ya clásicos Costa y Michu, por si alguno había dudado de ellos. Recuerdo el 6-1 en un frío enero del 78 ante el Cádiz, la crónica en blanco y negro del 0-6 previo al segundo ascenso de la franja con Felines en el viejo Insular, con golazo del gran capitán Cota desde cuarenta metros, y aunque me patina la mente a la par que empino el codo para hacer memoria, el 1-5 frente al Villarreal con Don Lluis Cembranos y el Señor Ramos para abrir la 2000-2001. El siguiente no lo veo, o a lo mejor sí. Pagando ronda, y con gusto.

11.004 mentiras repetidas

Por más que lo intentan no lo pueden hacer peor, ya sea con el torno inteligente, con el portero sin gorrilla o con las bolas movibles del ábaco que se olvidaron los Ruiz-Mateos en la oficina. Si es que ya hasta las cosas bien hechas las venden mal. Golpe certero el del precio en fechas tan señaladas, ambiente de lujo y acertada predisposición de cosechar fieles para la causa rayista. Con la grada repleta y con descaro matemático nos intentan colar que había más de tres mil sitios vacios. Si llegan a ir a Getafe les sale negativo. ¿Once mil cuatro? Mentira.

Un ladrón entre las sombras

Mala costumbre la del mensajero de llamar a mi puerta sin una buena nueva. «Vengo a por tus líneas Quijano. Me las reclaman los del Heraldo, como siempre. Se nos ha roto el asturiano, ese que roba balones…». Lástima lo del poleso. Ahora toca esperar y desearle lo mejor de aquí al verano. Si se queda bien y en caso de irse, a recoger los frescos maravedíes que entren en la saca. En invierno no emigró a Flandes de milagro y porque me cuentan que es noble hasta durmiendo. Ha hurtado sin piedad en la zona ancha siempre desde la sombra y con las concursales persiguiéndole de por vida. Honesto, de los que dejan huella y convertido para siempre a la fe rayista. Gracias.

<