Principal > Opinión > El tocomocho
Fotografía / Rayoherald.com

El tocomocho

No están mis huesos para semejantes tardes de frío, pero la satisfacción que cruza mi corazón y su sangre franjirroja bien merece la pena. Las carcajadas y unos buenos viajes a la frasca me calientan el alma con premura en la taberna, mientras explico a los allí presentes que al Rayo Vallecano derrotó a un equipo fantasma por incomparecencia. En Vallecas no se presentó ni el Getafe, ni su entrenador, ni su afición si la hubiera o hubiese, que lo dudo. Ridículo histórico y anticipo de los tiempos que vienen ahora que la corte ha cerrado el vergonzoso grifo de las monedas de oro. Ya no cuela el tocomocho: los trileros a su casa y los mequetrefes, a su sitio.

Cuatro por cuatro

Resulta que el mercado de invierno parecía un drama y vamos a terminar dando gracias. De los cuatro que volaron solo jugaba uno, por mucho ruido que hiciera la historia de las brujas y del famoso central zurdo. Los que han llegado son todos titulares y encima a los que administran les han salido las cuentas. Cuidado que el portero tiene muy buena pinta, el central estuvo impecable, del extremo argentino no es preciso que les muestre prenda y el delantero lleva camino de triunfar tarde sí tarde también en Vallecas. Salimos ganando.

Cuando hable de Felines…

Señor Casquero, póngase usted calzones limpios la próxima vez que se le ocurra hablar de Felines o de los sagrados menesteres de nuestra franja roja. Para ensuciarlos tiene dos opciones. La primera es pasarse por la tapia del cementerio a eso de medianoche, allí le espero para echarnos unas cartas. La segunda es hacer el ridículo en el Estadio de Vallecas, delante de 9572 espectadores y sin que su equipo tire una miserable vez a portería. Me temo que su cobardía ha elegido por usted y se ha decantado por la segunda. No esperaba menos. Más tocomocho.

No me hace gracia

Recuerdo parejas históricas como Santos y Codeso, Tip y Coll o Guillerme y Onésimo. Con ellos juro que pasé grandes momentos de humor. Contra el Getafe me vino a mi mente la de Michu y Casado. Disfruto con ellos hasta que de repente un chiste malo me amarga la actuación. Se veía venir. Uno con once dianas y recordando a los grandes, sudando sangre, impecable. El otro se borra para Valencia con tal de salir en la foto con los de la Castellana, en lugar de luchar por la franja en Levante, que es donde le corresponde. Cuidado chaval, que estamos en febrero y te la puedes dar. Que descanse hasta el Racing y todos contentos. Egoísta.

Una de palco y van…

Trajes y más trajes. Los del domingo más de boda paleta que de alta alcurnia. Unos bendecidos por los petrodólares, los nuestros agachando las orejas cuando Vallecas les saca los colores. Rayistas, la mano que mece la cuna no estaba, no se preocupen. Ya sólo le faltan apenas diez días para el abrazo con los que mandan en Concha Espina. Ese día igual se quedan cuatro gatos viendo a los guaperas reirse de la franja entre canapés resecos. Preparen las carteras. Atraco.

No me olvido

Dos derrotas seguidas y el regreso de Rayco al filial no hacen que me olvide de los más jóvenes. El debut de Diego Benito es noticia suficiente para aprobar el fin de semana, amén del esperado regreso de Lass y de otros como Diamanká que esperan pacientes su oportunidad. El mecanismo funciona y si el equipo respira en la tabla seguro los soldados más veteranos hacen hueco a los zagales con desparpajo. Me huelo más sorpresas, y buenas. Futuro.

El domingo, cita con la historia

Anticipo conflicto con mi galeno, pues tengo billete reservado en un caballo de acero con destino a la capital del Turia. Allí me espera una cita con la historia reciente de dos personajes con pasado rayista. El grande paseó la franja por Europa y ahora vive de cuentos y teatros varios. Triste final a una carrera la de Ballesteros. Botelho, el brasileño, recibió parabienes sabiendo que su pasado pasaba más por el regate entre frascas pasada la medianoche que regates por la banda. Autolesionado y peleado por el mundo marchó a tierras levantinas de la mano del único que le templó sus vicios en el pasado. El domingo, oportunidad de devolverles la afrenta de la ida, donde por cierto el listo expulsó al tonto. Venganza.

<