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Fotografía / Rayoherald.com

El fondo del armario

Dolido como nunca por una dosis de realismo. Así encaro estas líneas tras un largo domingo fuera de la cueva y lejos de la taberna de los sueños. Prometía mucho la sesión dominical de franja, que arrancó con el coraje del debilitado filial y la valentía de las olvidadas chicas en la Ciudad Deportiva. Más de veinticuatro horas después sigo maldiciendo la cabeza de Ramis y las ocasiones marradas por los nuestros en la primera parte del envite principal.

Tercermundista

Sé que caigo en la repetición, pero los 9.033 fieles del domingo me saben a poco. Juro que Iturralde habría cobrado algo a favor con Vallekas a reventar. Eso sí, benditos los que asisten a la hora de la siesta, y más si son capaces de llegar a través de vomitorios sin luz, colas de media hora para entrar porque no abren la puerta 3 o baños de galera de tercera clase. Cuidado que a este paso nos quedamos los cuatro mil de Segunda B, o menos, y con los responsables mirando para otro lado. Pésima gestión.

El banquillo

Lo siento por los chavales y por el de Montenegro, pero las opciones son un poema con rima asonante. Sandoval se gira y le tienen que temblar las piernas con lo que tiene. Cambia a los de siempre a la misma hora y saca niñería con hambre de fútbol, pero precoces hasta en el habla. Es lo que hay hasta nuevo aviso, con los Perea, Diego, Rayco y Diamanka dispuestos a consumar con la franja sin los preliminares de rigor. A rezar para que a Guinea se le fundan rápido las luces por África. Refuerzos ya.

Vago recuerdo de Diego Costa

Juro que el Manzanares nunca me gustó. Ni es río ni es na. Mi frágil memoria le olvidó tras un 0-3 en la Albufera vestido de manchego y a partir de ahí todo han sido sombras. Se va a encontrar lo de siempre con Sandoval, un capitán harto de niñatos que le estafaron en verano y al que ahora solo queda dirigir la franja con mano firme. Vaya año que lleva el de Humanes confiado en recuperar a Botelho, Raúl Bravo y Koke. Dos ya están fuera y el otro como si lo estuviera. Más vale que el nuevo brasileño venga enchufado. No más engaños.

Cansado del pajarito

Hasta la daga estoy de los quijanos de quinta generación que me vienen a pedir la paga para recargar el movil y el dichoso pajarito azul. Las cosas se dicen a la cara y los rumores se cocinan en los mentideros de la corte, con una buena frasca y una sopa con torreznos. Me insisten los nietos, que por cierto saben menos de la franja que yo del propio twitter, que me debo hacer una cuenta para estar al día. Incluso me soplan que Botelho pidió perdón por sus fechorías usando semejante mecanismo infernal. Negativo, el que quiera explicarme lo que hace a las cinco de la mañana con el sueldo pagado por la franja deberá hacerlo detrás de la tapia, solo y sin testigos. Ya le explico yo lo que es una red social. Imberbes.

Don Emiliano

Permítanme que de este ni hable. Todo lo que diga será poco en esta época de idas y venidas que convulsan al rayismo. Me pongo en pie, echo la diestra al pecho y pido otra frasca, que esta se ha roto. Salió a hombros allá por el verano con destino opaco y así le ha ido. Tenía que estar aquí desde las navidades y sólo espero que no sea tarde. Seguro que podría irse a otros lugares, pero sabe bien que en Vallecas le esperan y es su sitio. Ilusión.

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