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Fotografía / Rayoherald.com
Fotografía / Rayoherald.com

Con el gol en la cabeza

Gol. Según la Real Academia Española de la Lengua: “En el fútbol y otros deportes, entrada del balón en la portería”. Puede parecer sencillo, a veces lo es, pero detrás de cada gol anotado hay una historia, una ilusión y sobre todo trabajo.

Nuestros protagonistas viven por y para el gol y son dos representantes más del futuro rayista. Rubén Lobato y Daniel Martín, jugadores del Juvenil B aunque durante esta temporada ya han disputado algún partido con el Juvenil A. Dani es reflexivo, pausado, se toma su tiempo y cuando habla lo hace pensando lo que quiere decir. Lobato es impulsivo, despierto, irradia valentía y desparpajo. Empezamos.

La historia futbolística de ambos comienza de manera diferente hasta que sus caminos se cruzan en el Rayo Vallecano. Dani empezó jugando al futbol sala a los 7 años en el equipo del colegio. A los doce años empezó en el futbol 11 en el ADCR Lemans de Leganés. En la segunda temporada apareció el gol, ¡y de qué manera!, 55 goles y una gran oportunidad: el Valencia se fijó en él. Lobato empezó como millones de niños, jugando con su padre en el parque. Él tiraba, su padre era el portero. A los siete años se apuntó al equipo del barrio, Nuevo Versalles Loranca, y el fútbol se quedó en su vida para siempre.

Los dos son jugadores de ataque pero con características diferentes. Dani siempre ha jugado como delantero aunque con mucha movilidad fuera del área. En el caso de Lobato parte desde la banda como extremo; velocidad, regate y tiro son su modo de vida en el césped, aunque confiesa que empezó jugando como lateral.

[…] Dani: “Para mi el futbol es una pasión: he llorado, he sufrido, he gritado, he reído… pero sobre todo he aprendido[…]

La manera de llegar al Rayo también fue diferente. “Al Rayo llegue en Febrero de 2009. Estaba jugando en el Valencia CF y me iba bien en lo deportivo pero no en lo personal. Vivir allí solo sin mi familia y mis amigos era demasiado duro para un niño de 14 años”, confesaba Dani. “Por eso tras 6 meses de aprender y madurar como persona y como futbolista tome la dura decisión de volver a Madrid. Hablé con la directiva del club y con mi representante y no hubo ningún problema. Entonces comenzamos a buscar equipo y pensé en el Rayo”. Para Lobato la llegada fue menos movida: “Estaba en la escuela del Atlético de Madrid y en cadete B me llamaron del Rayo. Me dijeron que estaban interesados en mí y deje la escuela del Atlético para venir al Rayo”.

Hablamos de algo que suele oírse en tertulias y charlas de fútbol: el egoísmo del delantero. Dani lo tiene muy claro: “Si eso es verdad entonces yo no soy delantero. No me considero para nada un jugador egoísta, me encanta dar asistencias. Es cierto que los que jugamos en esta posición debemos decidir bien cuando ser egoístas y cuando ceder el balón. Vivimos del gol y eso es lo que se mira en un delantero; nadie mira las asistencias al final de temporada y lo digo por experiencia”, concluye. Lobato tiene una opinión parecida: “Dicen que somos egoístas pero yo no lo veo así. En mi caso yo juego tirado a banda y la misión que tengo es centrar balones para que los demás los rematen a gol, así que de egoísta… ¡para nada!”.

El fútbol no es sólo pegar patadas a un balón. Existen también unos valores que se transmiten en un vestuario y que son clave para el crecimiento del deportista. Dani nos lo confirma: “Creo que, como en muchos deportes colectivos, en el fútbol se trasmiten valores importantísimos como el compañerismo, el sacrificio, el afán de superación e incluso la empatía”. Lobato apuntala las palabras de su compañero: “El vestuario es como mi segunda casa; estoy con las mismas personas todos los días. Creo que lo importante es estar unidos y llevarnos bien. Es nuestro caso; lo demás sale solo”.

Fútbol, siempre fútbol, pero ¿qué significa el fútbol para vosotros? Dani: “Para mi el futbol es una pasión: he llorado, he sufrido, he gritado, he reído… pero sobre todo con el fútbol he aprendido. Hoy por hoy veo una pelota y no me puedo controlar. Si no os lo creéis preguntadle a mi familia y amigos”. “Para mi el futbol es una forma de vida”, sentencia Lobato.

Y es así. Te das cuenta muy rápido de que sus ojos se iluminan hablando de fútbol. Pero como en toda profesión también hay cosas malas, aunque esas salen poco a la luz. “El fútbol me ha dado muchas cosas, amigos, recuerdos, emociones, madurez…”, enumera Dani. “Una de las mejores sensaciones que me ha dado el fútbol es la de ver a mi padres, abuelos, hermana, primos, amigos e incluso mi novia, disfrutar viéndome jugar. Lo peor, todo el tiempo que me quita para hacer otras cosas como por ejemplo estar con mi familia, amigos o mi chica”. Para Lobato lo peor es el sufrimiento en las malas épocas. “Ahí aprendes que la vida en el fútbol no es fácil, que hay que trabajar mucho y a veces no tienes la recompensa por tu trabajo. Lo mejor sin duda la felicidad que siento cada vez que juego”.

Les pido una descripción de su juego y sus características. Dani piensa y analiza. “No soy el típico 9 de área. Yo me describiría como un delantero muy rápido, hábil con el balón y con buena capacidad de decisión y visión. Me considero un jugador que hace mucho daño a la espalda de la defensa y que sabe jugar a los espacios. Me quedo con la valoración de mi primo: dice que soy una mezcla entre Fernando Torres y José Antonio Reyes”. Risas, aunque la comparación no es mala. Lobato lo tiene más claro, es conciso y directo. “¿Mis virtudes? Potencia, tiro y regate”.

[…] Lobato: “Pienso que el futbolista juega porque quiere al fútbol y no porque con él vaya a ganar dinero”[…]

Pero hay un momento clave, cuando se para el tiempo, cuando el balón llega y estas solo delante del portero… ¿y luego qué? “Parece poco tiempo, pero lo primero es levantar la cabeza antes del control para saber donde esta el portero. Cuando te llega lo que se me pasa por la cabeza es meterla; ese balón tiene que entrar en la portería sea como sea”, afirma Dani. Lobato sólo piensa en el gol. “Tiene que ser gol, me repito a mi mismo”.

Es importante recordar a muchos estos momentos del fútbol donde no hay contratos millonarios ni sueldos desorbitados. Dani: “A esa gente le diría que se pasara un día por una ciudad deportiva cualquiera y que busque excesos y dinero porque muchas familias que llevan allí a sus hijos lo hacen y se sacrifican, incluso sobrepasando sus posibilidades económicas”. Lobato tira del amor por este deporte: “En el futbol se empieza porque te gusta, no por pensar que dentro de unos años tendrás coches o dinero… Ahora bien si te rinde unos pequeños privilegios, no los vas a rechazar. Pero yo pienso que el futbolista juega al fútbol porque quiere y no porque con él vaya a ganar dinero”

Pero al final hay que pensar en qué vendrá después, ese vértigo de no saber qué pasa si no llegas a ser futbolista. Dani: “La verdad es que no lo se. Lo único que tengo claro es que quiero seguir estudiando porque el fútbol es una vía alternativa que se puede acabar cuando menos te lo esperas. Tengo muy claro que quiero estudiar lo máximo que pueda, solo así podré tener un buen futuro asegurado. Me gusta mucho aprender y enseñar, si tuviera que elegir algo probablemente sería profesor”. Lobato: “Me gustaría hacer algo relacionado con el deporte o con el mundo del futbol”

Y sí, hay que hablar del Rayo, de la franja, de lo que supone estar en un club como este. “Sin duda lo que más me gusta del Rayo es la familiaridad que hay entre todo el mundo”, indica Dani. “Casi todos nos conocemos y nos ayudamos. Es un club humilde pero que no deja de ser muy serio en lo deportivo”. Lobato coincide de nuevo: “La cercanía de todo el mundo es lo mejor del Rayo; es como una gran familia. Destaca por su humildad y trabajo y eso se valora muchísimo. No hace falta tener dinero para ser un club reconocido”.

Así termina otra conversación de ilusión, de deporte sin más. Dos vidas que representan a muchas, dos sueños que se parecen a miles, dos talentos que son necesarios en estos tiempos difíciles, dos caminos que se juntan y sólo esperan encontrar su destino.


Un reportaje de Raúl Granado, periodista de Onda Cero encargado de la información del Rayo Vallecano. Redactor de Al Primer Toque. Twitter: @Raul_GranadoOCR

7 comments
siemprerayo
siemprerayo

Animo chavales,interes y trabajo duro,para veros lo antes posible en el primer ekipo de Vallekas. !! FORZA RAYOOO !! Y !!FORZA CANTERAAAA !!

vityrayista
vityrayista

Eso es no descuidar nunca el seguimiento a la cantera , nuestro futuro mas inmediato.Animo chavales que con el equipo en la maxima categoria se os presenta una muy buena oportunidad de futuro por luchar en lo mas al to por la franja. AUPA RAYO¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡

Opaco
Opaco

No sé si será responsabilidad del club formar algo más que futbolistas, entiendo que esto lo inculca también la familia, de todas formas he de decir que es un orgullo contar con chavales así de futboleros, buenos futbolistas y tan sensatos y listos, porque luego escuchas en prensa a cada multimillonario que no le dá la cabeza para juntar en la misma 2 ideas. Enhorabuena a los chavales, mucha suerte y gracias a rayoherald por acercarnos a nuestra cantera.

Albeer
Albeer

Buena labor heraldinos. Hay que prestar atención a nuestra cantera y que los chavales se sientan importantes. Seguid con estos reportajes

optimista
optimista

que na paren de salir estos chavales por favor!! que son nuestro futuro, a las armas!!!

Napalm_vk
Napalm_vk

A ver si hay suerte y les vemos en el primer equipo pronto, a tope chavales!!!

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