Principal > Perfiles > Mehdi Nafti, el valor del otro fútbol
Antonio Quintero / nortecastilla.es

Mehdi Nafti, el valor del otro fútbol

Tras conocerse su fichaje, la dirección deportiva blanquivioleta con García Calvo a la cabeza, recibió numerosas críticas por su política de fichajes. Mehdi Nafti –28 de noviembre de 1978 Toulouse, Francia- llegaba a Valladolid en medio del enfado de los aficionados que veían en la incorporación del franco-tunecino una nueva apuesta por el fútbol físico y de contención en detrimento del talento creativo que muchos consideraban necesario.

Pero más allá de la necesidad o no de un perfil diferente de futbolista, Nafti ha sabido ejercer su cometido de manera excelente a lo largo de su carrera. Domina perfectamente los espacios en el centro del campo y su intensidad durante los 90 minutos unido a su colocación le permiten recuperar un importante número de balones y liberar a sus compañeros de ataque de labores defensivas.

Pasado `español´

Conocido por su etapa en España de la mano del Racing de Santander, Mehdi Nafti nació en la ciudad francesa de Toulouse donde empezó a dar sus primeras patadas al balón en equipos de la localidad y de manera profesional en el Toulouse en 1997. Con los franceses permaneció tres temporadas en las que su todavía corta experiencia le permitió jugar solo 25 partidos.

Tras lograr el ascenso a Primera en su última campaña, el Racing de Santander puso los ojos en un Nafti que ya había destacado con buenas actuaciones en su equipo. Con los cántabros vivirá un idilio de cinco temporadas en las que tras un primer año alternando primer y segundo equipo, se convertirá en dueño y señor de la medular verdiblanca.

Ensombrecido por las lesiones

En 2005 y ante la falta de oportunidades concedidas por el técnico Lucas Alcaraz, Nafti inició una nueva aventura fuera de nuestras fronteras y recaló cedido a mitad de temporada en el Birmingham inglés. Apenas diez encuentros le sirvieron para ganarse el cariño de la afición y del propio club que finalmente optó por contratar al jugador por un millón y medio de euros.

`Nasty´, como le apodaron en Inglaterra por la dureza con la que se empleaba en los terrenos de juego, disputó más de setenta partidos en cuatro temporadas en las que las lesiones fueron un lastre pesado cuyo mayor castigo fue con una rotura de ligamentos que le apartó del verde durante su primer año con los ingleses. Con su contrato finalizado, emigró a tierras griegas para iniciar en el Aris de Salónica de Héctor Cúper una nueva etapa de dos años con un papel protagonista en el conjunto heleno.

Avalado por un experto

A nivel nacional, su ascendencia tunecina le ha permitido ser convocado por la selección africana en numerosas ocasiones en las que ha participado en el muncial de Alemania de 2006 y ha conquistado la Copa de África en 2004.

Llega ahora a Valladolid recomendado por el propio Cúper y coincide de nuevo con Matabuena, seis años después de su sociedad en el Racing. De momento, parece haberse ganado un puesto en el once titular y contra el Rayo parece gozará de ese privilegio.

Conoce a los rivales del Rayo Vallecano

0 comments
<