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Fotografía / Rayoherald.com

El Rayo B gana hasta con la pólvora mojada


A veces, es necesario que la suerte te sonría para ganar cierto tipo de partidos. Ayer, el azar estuvo con el filial del Rayo Vallecano, que sin tirar a puerta ni una sola vez, se llevó un choque en el que el Pontevedra mereció algo más. Aunque tampoco deben engañarse los gallegos, no mucho más. Pablo de Lucas, al filo del descanso, marcó el gol de la victoria tras marrar un penalti. Lo más destacado fue el debut del juvenil Uña y la tromba de agua que cayó sobre Madrid.

Uno más para el filial

Jimeno nos sorprendió con un once en el que aparecían muchas variantes. Dani se quedó en el banquillo en favor de Rayco, que fue el hombre más adelantado del filial, Nono entró en el once inicial después de justo una vuelta sin hacerlo y un juvenil, David Uña, se vistió con un equipo, con el que ya había participado este año en Copa RFEF, para acompañar a Alcañiz en la defensa y para debutar en nueva categoría con 19 años recién cumplidos.

Al Pontevedra se le vio mejor durante los primeros minutos. A pesar de los problemas institucionales de este club, que intenta salir a flote a base de cambios en la directiva y refuerzos, el equipo de Castro Santos sigue dando la sensación de trasatlántico de la categoría allá por donde va. Así, Ibán Espadas tuvo la primera ocasión del partido, controlando un balón dentro del área y fusilando a Juan Carlos desde el punto de penalti, respondiendo el cancerbero rayista con una de esas paradas a las que nos tiene acostumbrados.

Tendría que aparecer de nuevo, el meta, en el bote de una falta desde el flanco derecho que Santi Amaro se encargó de lanzar, y el portero franjirrojo, de atajar de nuevo. Convirtiéndose, así de primeras, en el héroe del partido. Esta vez no tuvimos que esperar al final para ver al gran portero que tiene este Rayo Vallecano. Hoy en el «B», y mañana…

Seis goles para Pablo

Al filo del descanso, cuando todo apuntaba a que el partido se iba a ir a vestuarios con marcador gafas, Sergio Castaño cometió un penalti infantil sobre Alcañiz, que hizo bastante porque cometiese esa pena máxima. Protestas granates, razonables a todos los efectos, y sexto gol de Pablo de Lucas esta temporada, que cogió el balón, tiró demasiado centrado un penal al que respondió bien el canario Orlando Quintana, y remachó un rechace muy fácil para el mediocentro franjirrojo.

En el segundo tiempo, el Pontevedra mantuvo su nivel, los acercamientos del Rayo durante esta segunda parte del encuentro brillaron por su ausencia. Destacar, a pesar de esto, dos lanzamientos lejanos de Rayco y de Nono, pero casi sin intención ofensiva.

Tromba de agua

Entre los minutos 50 y 80, el Campo 5 de la Ciudad Deportiva se convirtió en una piscina en la que apenas se pudo ver nada. El partido se acabó diluyendo y se deslució completamente. Entre la sábana de agua pudimos distinguir la segunda amarilla para Adrián Cruz, que le mandaba camino de vestuarios antes de tiempo, algún acercamiento peligroso del Pontevedra, sobre todo en los pies del delantero Ibán Espadas, y un misil tierra-aire de Claudio que podía haber sido el empate y que únicamente se quedó en la mejor oportunidad para los intereses gallegos, pues se estrelló en la cruceta de la portería de Juan Carlos.

Final del partido y tres puntos más para un filial que aprovechó su oportunidad y que empata en puntuación con el cuarto clasificado, Guadalajara, para asaltar esas posiciones nobles lo antes posible. La semana que viene, el equipo viaja a A Coruña para medirse al Fabril.

Rayo Vallecano B: Juan Carlos; Tirso, Alcañiz, Uña, Villarejo; Diamanka, Pablo de Lucas; Loren (Dani, 83′), Jorge Saéz (Tito, 67′), Nono (Jano, 70′); y Rayco.

Pontevedra CF: Orlando Quintana; Aitor Fernández, Sergio Castaño, José Picón (Claudio, 33′), Joaquín Pastor; Pepe Aicart, Santi Amaro; Tiko Messina (Rubén Reyes, 46′), Adrián Cruz, Teo (Fran Amado, 56′); e Ibán Espadas.

Goles: 1-0. Pablo de Lucas (43’).

Árbitro: García Martínez (C.Asturiano). Auxiliado por Pardo Mesa y González González. Amonestó a Diamanka, Villarejo, Rayco y Pablo de Lucas y a Sergio Castaño, Rubén Reyes y a Adrián Cruz, en dos ocasiones, con lo que fue expulsado en el minuto 76, por por el Pontevedra.

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