Principal > Primer Equipo > El Rayo palma

El Rayo palma

Derrota del Rayo Vallecano en Las Palmas que deja a los de Míchel prácticamente fuera de los puestos de playoff. El milagro de la última jornada pasaría por una victoria ante el Castillo y la derrota de la UD Las Palmas en Lanzarote, combinación que a día de hoy parece bastante lejana.

Estadio lleno hasta la bandera y ambiente por todo lo alto para presenciar la visita del Rayo Vallecano a la UD Las Palmas, en un partido en el que la temporada entera estaba en juego para ambos conjuntos. Desafortunadamente, la balanza cayó a favor de los locales gracias a un penalty a cinco minutos del final.

Primera parte sin goles

Confió Míchel de inicio en los mismos once hombres que venían siendo habituales en las últimas jornadas, esperando mantener la racha de buenos resultados fuera de casa y asegurar su pase a la fase final del campeonato, pero el equipo no entró en ningún momento en el partido. Es posible que no se buscase el empate de inicio, pero el Rayo no cuajó un buen encuentro y no consiguió mantener el balón en su poder en ninguna de las fases del mismo, cediendo demasiado terreno y dejando la iniciativa a un rival que atacaba más por obligación que por ideas de juego.

Se sacudió el Rayo el dominio inicial de Las Palmas con un córner al primer palo rematado peligrosamente por Collantes. Un minuto más tarde repetía Collantes en una clara ocasión que se hubiese transformado en gol de haber conectado el delantero rayista con Iznata, totalmente solo en la izquierda del ataque y con la portería prácticamente vacía.

Una pérdida de balón del mermado Tébar iba a acabar con un disparo al travesaño por parte del equipo local, y con el propio Tébar en el banco sustituido por Rodri. Naufragó hoy por completo el centro del campo rayista, no haciéndose nunca con las riendas del encuentro y viéndose obligado a correr detrás del balón durante la mayor parte del partido. Míchel, en un ataque de lucidez, lo intentó desde el centro del campo poniendo en aprietos al guardameta Pindado.

Lo peor para el final

Más de lo mismo en la segunda mitad, con un Rayo que no acababa de arrancar y una UD Las Palmas obligada a buscar el triunfo, siempre con más corazón que cabeza o buen juego.

Incorporaba Juanito delantero tras delantero en busca del ansiado gol de la victoria, en una segunda mitad brusca y con numerosos choques entre los jugadores de ambos equipos. Al Rayo no le importaba que pasase el tiempo, y cuando le empezó a importar fue demasiado tarde.

Un disparo de Marcos Márquez desde la frontal era rechazado por la defensa, acudiendo el propio delantero al rechace a la vez que Amaya y Ricardo Cavas. En una jugada bastante confusa, parece que Amaya toca balón pero que Cavas podría tocar al delantero canario dentro del área. Poco importa si fue o no fue, pues el colegiado lo señaló y el propio Marcos lo ejecutó perfectamente adelantando a su equipo a cinco minutos del final.

Se volcó entonces el Rayo mientras los locales le devolvían la moneda de las pérdidas de tiempo, con un colegiado mudo presenciando falta tras falta sin atreverse a silbar y con un juez de línea abonado a los fueras de juego. Demasiado tarde en cualquier caso, el partido se esfumaba llevándose consigo las aspiraciones de ascenso del equipo de rayista esta temporada.

Mal partido del Rayo

Era el día indicado y valía incluso el empate, pero no salieron las cosas. Sólo Alberto y Amaya estuvieron acertados en un partido que nunca se controló y que se perdió ante un rival que demostró muy poco por no decir nada. La banda izquierda (Cavas e Iznata) fue atacada permanentemente y el centro del campo nunca entró en juego, quedando muy solos los batalladores Geni y Collantes.

Discutible puede ser la jugada del penalti pero, tal y como estaba el partido y el colegiado, es cómo salir del Windsor con una lata de gasolina y una cajita de cerillas y decir que no sabes nada del fuego. Delantero local más dos defensas deslizando a ras de suelo con estadio lleno a reventar igual a penalti, cien de cien.

Y lo peor son las consecuencias. A pesar el apretón final se dice prácticamente adiós al ascenso y no se consigue el objetivo básico planteado a comienzo de temporada. Está claro que hay que afrontar la semana con la idea de ganar al Castillo y apurar las opciones remotas que dejan las matemáticas, quedando para dentro de siete días las conclusiones y los análisis finales, pero salvo sorpresa del guionista en el último momento todo hace indicar que este cuento tiene un final bastante triste.

<