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Fotografía / Rayoherald.com

Jesús Fraile explica los detalles que retrasan la retirada de las vallas del Teresa Rivero

Lo que tenía visos de ser una simple operación de retirada de las vallas, sin más, se ha convertido en un cuento de nunca acabar, que deja al estadio vallecano con sus hierros oxidados, a la espera de una obra en partes, o esperar al final de liga para realizarlo de una vez. Al habla con el gerente de la entidad, y con el proyecto de retirada del vallado en la mesa, Jesús Fraile explica a Rayoherald.com los pormenores del proyecto y sus plazos.

Esta es una historia que no es de hace dos días, pasó lo de Benidorm, etc…
«Ya hace casi tres años que pedimos la autorización a la Federación Española para la retirada de las vallas, pero el Sr. Berjano emitió un informe vinculante como Coordinador de Seguridad, donde no se estimaba como favorable el eximirnos de tener esos elementos de separación del terreno de juego. Esta historia no es tan fácil porque dependemos de la Federación Española y de la Oficina Nacional de Deportes de la Comisaría General de la Seguridad Ciudadana».

¿El estadio cumple los actuales requisitos de seguridad al 100%?
«Existe un artículo, el 265.5 del Reglamento General RFEF exáctamente, que solicita el fehaciente cumplimiento de unos requisitos para no tener vallas o foso… y los cumplimos todos desde hace años: asientos numerados, individuales, sistemas de control de acceso homologado e instalado por la LFP, Plan de Emergencia y su correspondiente implantación, medidas de control para salvaguardar el buen orden, etc… sólo hay un «pero». El informe del antiguo Coordinador de Seguridad no fue favorable en su momento, y esto ha tenido parado el tema hasta ahora. Este señor ya no está, pero su informe ha quedado y nos ha obligado a cambiar todo».

¿Si los informes ya son positivos, a qué se espera para quitar las vallas?
«El proyecto que han hecho los técnicos ya ha sido presentado y la obra no es tan sencilla como parece. Lo han visto los técnicos de la Comunidad de Madrid, y se ha valorado en algo más de 200.000 euros. Por desgracia no podemos quitar simplemente las vallas y ya está, porque ese informe tiene carácter vinculante y el visto bueno sólo se ha conseguido con la promesa de quitar dos filas de asientos en las dos laterales. Es una pena porque la mayoría de estadios no tienen vallas y la distancia del público al terreno de juego tampoco es excesiva».

Después de lo que pasó contra el Benidorm, da la sensación de que tiene que pasar algo aún más grave para que se retiren las vallas…
«Nos han considerado, y la palabra suena fuerte, «peligrosos», y se ampararon en una normativa. Para ese informe las vallas constituyen un elemento de seguridad para el desarrollo del espectáculo y sus participantes… y por esto no se podían quitar. Por fin, y ya han pasado tres años, hemos recibido el visto bueno de todas las partes, el informe ya es positivo, pero nos obliga a efectuar una obra de gran magnitud, perder 900 plazas de aforo, bajar el nivel de los banquillos, y conseguir que toda esa zona nueva quede en buenas condiciones. Pensar que el estadio es muy antiguo, son bloques de hormigón de más de cinco metros, y por desgracia no se puede hacer en diez días».

¿Qué opciones se barajan en cuánto a plazos de tiempo?
«En cuanto la Comunidad de Madrid acepte el presupuesto de algunas de las empresas propuestas, intentaremos empezar la obra. No querríamos esperar a que acabe la liga porque sabemos de la necesidad de llevarlo a cabo. La opción que manejamos, y que esperamos que sea aceptada por la RFEF, es hacer la obra por partes o secciones en las dos laterales, e ir poco a poco habilitando zonas de obra con otras ya acabadas, intentando que las molestias sean las menores para los jugadores y los aficionados. En el caso de los aficionados del fondo valdría con quitar la valla, ya que la distancia es más que suficiente».

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