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Ni muerto…ni resucitado

Redacción Rayo Herald

Lo que prometía ser un domingo de resurreción se convirtió en domingo de penitencia para los fieles rayistas, que observaron aburridos como las mejores noticias llegaban desde lejos de Vallecas con las derrotas de Fuenlabrada y UD Las Palmas. A pequeños pasitos de costalero se mueven los rayistas hacia la luz del posible ascenso, arrastrando la pesada cruz de la Segunda B sobre sus hombros y poniendo a prueba semana tras semana la fe de unos aficionados obligados a creer en los milagros.

Partido para olvidar

Volvía Míchel a su esquema más ofensivo, dejando en las manos de Coke la dirección del equipo como único mediocentro, acompañado por Albiol y Míchel en las bandas. Armentano, Geni y De Gomar formaban un ataque a priori interesante para derrotar a un equipo de mitad baja de la tabla como era el Alcalá. Nada más lejos de la realidad, pues los rayistas jugaron un partido para olvidar que entra sin duda en la dura pugna por ser «el peor partido del año».

El Rayo Vallecano se mostró incapaz de construir ningún tipo de jugada, bombeando balones hacia un Armentano más preocupado de provocar faltas que de jugar el balón. De Gomar se perdía en regates desacertados muy lejos de la meta rival, viéndose los rayistas superados por un Alcalá que simplemente con su orden era sorprendemente mejor que los locales.

El Rayo lo intentaba con faltas lejanas sacadas con rosca por Míchel, pero el verdadero peligro lo iba a generar el equipo visitante. El Alcalá estrellaba espectacularmente el balón en el larguero en una falta sacada desde la frontal del área, en lo que fue la ocasión de gol más clara de toda la primera mitad.

Más de lo mismo

De Gomar se quedaba en el vestuario tras el descanso, incorporándose al juego el canterano Arroyo. Búscaba Míchel un mayor control en el centro del campo, pero el joven jugador rayista no logró conectar con el juego y pasó totalmente desapercibido. Collantes y Kiko también se incorporaron al partido durante la segunda mitad, pero ninguno de los dos aportó nada significativo a un equipo preocupantemente desganado.

Al igual que en la primera mitad, la ocasión más clara iba a llegar por parte visitante. Un balón colgado al área no era bien despejado por la zaga rayista, salvando Alberto in extremis un claro mano a mano que parecía destinado a convertirse en el primer gol del encuentro.

Los minutos pasaban al ritmo que marcaban los goles del Pontevedra en el videomarcador, hasta completarse el encuentro con el marcador inicial y con la consiguiente desilusión en la grada. Sana envidia produce ver la solvencia con la que equipos como el gallego o el propio Universidad LP saldan sus partidos por victorias.

Acompañaron otros resultados

Sólo las matématicas y los tropiezos de los principales rivales por el ascenso dejan un hueco para la esperanza entre los rayistas. A estas alturas todo el mundo es consciente de la dificultad de salir del infierno de Segunda B, pero no clasificarse para los playoffs empieza a ser una posibilidad demasiado real para un equipo que no ha sido capaz de vencer a equipos como Sanse y Alcalá en su propia casa.

No dio hoy el equipo la sensación de jugarse la vida, cuando la clasificación indica a todas luces lo contrario. Hoy tropezaron los rivales, pero las matemáticas se van quedando poco a poco como el único elemento al que aferrarse de manera casi desesperada. El equipo no está muerto, si bien hoy se perdió una buena oportunidad de resucitar y se verá obligado a no fallar el próximo domingo en Alcorcón, donde los de Míchel intentarán repetir los recientes triunfos de Lanzarote y Negreira. El ascenso todavía es posible…cuestión de fe ?

Rayo Vallecano: Alberto, Olalla (Kiko 71′), Alba, Mainz, Ricardo Cavas, Albiol, Coke, Míchel, De Gomar (Arroyo 46′), Geni y Armentano (Collantes 59′).

RSD Alcalá: Ballesteros, Carlos (Bernal 90′), Joselu, Alex, Gonzalo, Juanma, Oya (Santi López 80′), Isac, Alberto, Cristian (Niko 75′) y Pier.

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