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Fotografía / Rayoherald.com

El caso Zazo le sale muy caro al Rayo Vallecano

Unos 700.000 euros brutos, que se quedarán en algo más de 400.000 netos para el jugador. Ese es el precio que tendrá que pagar el Rayo Vallecano por haber dejado sin ficha a Álvaro Zazo en la Temporada 2009-10. Con el acuerdo al que se llegó la semana pasada, ambas partes pusieron punto y final a una desagradable y rocambolesca historia que podría haberse evitado si el jugador hubiera tenido ficha con el primer equipo esta temporada.

El Rayo, obligado a llegar a un acuerdo con el jugador

En el último y definitivo encuentro en los juzgados -cita a la que acudieron tanto los antiguos como los actuales responsables técnicos del club- el Rayo Vallecano se vio prácticamente obligado a llegar a un acuerdo con el jugador. La jueza encargada del caso instó a las partes a llegar a un entendimiento inmediato, especialmente a la entidad madrileña, ya que la evolución del proceso judicial dejaba entrever que la prolongación del caso terminaría con una resolución favorable al jugador.

De esta manera, los representantes de ambas partes llegaron a un acuerdo amistoso y previo a cualquier tipo de sentencia. La cifra del acuerdo ronda los 700.000 euros brutos, unos 400.000 euros netos, como indemnización por incumplimiento de contrato. En ese momento también se definieron las formas de pago, por lo que el conflicto se dio por finalizado sin necesidad de seguir con el proceso. Los testigos que habían sido llamados finalmente tampoco tuvieron que declarar.

Todo por no hacerle una ficha

La rocambolesca historia de Álvaro Zazo en el Rayo Vallecano se empezó a fraguar el pasado verano. El jugador regresó de su cesión en el Lorca, teóricamente para quedarse en el conjunto franjirrojo. Después de hacer la pretemporada con el equipo, el técnico Pepe Mel decidió no contar con el centrocampista.

Tanto la versión del jugador como por la de la entidad vallecana coinciden en asegurar que fue el técnico el que explícitamente no quiso que Álvaro Zazo tuviera ficha con el primer equipo. El club nunca pensó en una posible denuncia del jugador y siguió los deseos del técnico, confiando en que al verse sin ficha Álvaro Zazo terminase aceptando cualquier otro tipo de salida.

Sin embargo, el centrocampista ya no contaba con las ofertas que más le habían gustado a comienzos del verano -Granada, Ponferradina y Oviedo- por lo que no quiso «salir perdiendo tanto en lo deportivo como en lo económico». Ahí comenzó la batalla en los juzgados que ha terminado de manera favorable para el jugador.

Lo curioso de todo esto es que el Rayo Vallecano no andaba precisamente justo de fichas, por lo que un simple movimiento interesado -incluirle en las fichas y no contar con él- habría sido suficiente para ahorrarse problemas y muchos euros. Camille y Rafa García -inicialmente en los planes del filial- y Carlos de la Vega -con problemas físicos que hacían poco probable su participación con el equipo- fueron incluidos a última hora y dejaron fuera al ex-jugador del Fuenlabrada.

Incluso en diciembre el equipo se quedó con una ficha libre cuando se dejó salir a tres jugadores y llegaron sólo dos, pero ya era demasiado tarde. De haber hecho las cosas de otra manera, con Felipe Miñambres en el banquillo Zazo podría haber tenido alguna oportunidad de jugar y, además, el club se habría ahorrado semejante desembolso económico.

Perjuicio económico para el Rayo Vallecano

Además del propio que jugador, al que se le llegó a diagnosticar una depresión al quedar apartado del equipo, el Rayo Vallecano ha sido el gran perjudicado económico en todo el proceso. Desde la entidad franjirroja se ha vivido el conflicto con una tristeza añadida: el club renovó a Zazo su contrato justo cuando se lesionó de gravedad en su rodilla -un detalle cada vez menos habitual en el mundo del fútbol- y ha terminado pagando un precio demasiado alto.

A pesar de la claúsula que existía en el contrato del jugador, en la que se fijaba esa importante indemnización en caso de incumplimiento por cualquiera de las dos partes, la entidad franjirroja decidió cumplir el deseo del técnico y no hacerle la ficha al jugador. Ahí ha estado la clave, porque el hecho de no tener ficha para desempeñar su profesión ha sido algo fácilmente constatable durante el juicio e interpretado directamente como incumplimiento de contrato.

A la espera de concretar un equipo para la próxima temporada

A pesar de haber estado desaparecido durante toda esta temporada, Zazo mantiene el optimismo de cara a la próxima campaña. A día de hoy, el ex-jugador franjirrojo tiene bastantes propuestas de Segunda B sobre la mesa.

Incluso hay más de un club de Segunda que ya ha mostrado su interés por contar con el centrocampista, pero todo deberá esperar a que termine el campeonato y se resuelvan las posiciones de descenso.

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