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Fotografía / Rayoherald.com
Fotografía / Rayoherald.com

Una de agujeros negros

No hay partícula material que pueda escapar a su enorme atracción. Ni siquiera la luz escapa del agujero negro en que se ha convertido la portería del Rayo Vallecano. El campo gravitatorio generado por el equipo esta temporada, con una enorme densidad en todas sus líneas, conduce al fondo de la red a cualquier balón que pase relativamente cerca del área.

Lo más curioso de este agujero negro ha sido su inexplicablemente acelerado proceso de formación. La transformación de estrella gigante roja a enana blanca -lo que viene a ser remanente estelar normal y corriente- no ha precisado de los millones de años como es habitual. De ser uno de los equipos más sólidos en defensa en temporadas anteriores a ser uno de los más goleados -cuarto de la categoría en goles recibidos (56) y el más goleado en casa (31)- se ha pasado en sólo cuestión de meses al colapso gravitarorio total.

La fuerza de atracción de este agujero negro no tiene límites y es capaz de atrapar desde jugadas a balón parado hasta rebotes en la espalda de cualquiera que pase por el área franjirroja. De hecho, el pseudo autogol del domingo no ha podido ser explicado todavía por la comunidad científica internacional. De nada ha servido el cambio de guardameta bajo los palos en busca del equilibrio térmico ya que, como cualquier agujero negro que se precie, el vallecano también rompe la segunda ley de la termodinámica sin problemas.

A estas alturas de la temporada y con los disgustos acumulados no creo que les apetezca mucho, pero si quieren conocer más detalles sobre la naturaleza de este fenómeno pueden ustedes ojear alguna de las teorías de Stephen Hawking (bibliografía disponible al final del artículo). Fácilmente podrán clasificar al de Vallecas como un agujero negro de Reissner-Nordstrøm, es decir, un agujero negro con rotación cero -han jugado los mismos todo el año- y una carga eléctrica considerable en forma de alta tensión en el banquillo.

Me gustaría que el Rayo Vallecano encontrase su agujero de gusano para viajar hasta un universo paralelo en el espacio-tiempo y arreglar este desaguisado, pero me da que las ecuaciones de la relatividad general no van a cuadrar, por muy deprisa que intenten moverse algunas estrellas fugaces sobre el campo justo ahora que acaba su contrato.

Datos y bibliografía

– Tanto Cobeño como Dani presentan un porcentaje parecido de goles recibidos. Cuando era titular, Cobeño recibió 34 goles en 25 partidos (1.36), una media ligeramente mejor que los 22 goles en 15 partidos de Dani (1.47 goles recibidos por partido).

– El Rayo Vallecano encaja 1.4 goles por partido (56 en 40 partidos), el cuarto peor registro de Segunda División, sólo empeorado por Albacete, Cádiz y Castellón. Todo lo contrario ocurre en el apartado ofensivo, donde los franjirrojos son los mejores la categoría empatados con el Elche con 1.55 goles por partido (62 en 40 encuentros).

– El Rayo Vallecano es el equipo que más goles encaja en su propia casa (31), muy lejos de equipos como la Real Sociedad y el Real Betis (10). El Hércules, rival del próximo domingo, sólo ha recibido 14 goles como local.

– Hawking, Stephen (1988). A Brief History of Time. Bantam Books
– Wheeler, J. Craig (2007). Cosmic Catastrophes (2nd ed.). Cambridge University Press
– Thorne, Kip S. (1994). Black Holes and Time Warps. Norton
Wormholes (Agujeros de gusano) – Encyclopedia of Science

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