Principal > Opinión > ¿Quién es mejor que Sandoval?
Fotografía / Rayoherald.com

¿Quién es mejor que Sandoval?

«Sandoval entrenará al primer equipo». Si esta afirmación no se cumple en los próximos siete días el Rayo Vallecano cometería un gran error. Cisma a gritos, ruptura de valores, dardo envenenado, contrabando de sentimientos, torpeza suprema o bajeza moral. Llámenlo como quieran, titúlenlo como deseen o píntelo del color que más les guste, no hay vuelta de hoja.

Pena, mucha pena, a veces incluso rabia, me da mi club si la decisión de no contar con Sandoval como entrenador de la primera plantilla se cristaliza en breve sin motivos aparentes: ¿Tema económico, falta de ambición, dedicación, motivación, conocimientos futbolísticos…? ¿Por dónde piensan salir esta vez?

Imperdonable favor le hacen a la institución rayista, ya camino de sus noventa años de existencia, si en un momento como el que vivimos de desajuste crónico, la gerencia, los dueños, la secretaría técnica o el “sursum corda” no toman la decisión de nombrar como míster al hombre que ha obrado el milagro de los panes y los peces en los últimos tres años a cargo del filial.

D. Javier, Dña. Teresa, Sr. Fraile o Sr. Miñambres, me da igual si el equipo está o no salvado a falta de cuatro jornadas, de si le faltan tres o doce puntos, o si la mitad de la plantilla acaba contrato y está ya firmado con Oltra, Calderón, Mouriño o los hermanos Calatrava. Siéntense, reflexionen y escuchen, simplemente escuchen, a la masa social a la que tanto han pedido ser 10.000 almas. Entérense: Sandoval tenía que haber sido presentado como entrenador de la primera plantilla el lunes pasado nada más llegar de Hospitalet. Del autobús a la sala de prensa, sin más.

Míster, por si lo quiere, allá donde vaya, un consejo. Recoja rápido las cosas de su taquilla, dese prisa, abrácese lo mínimo, mire a los ojos y tápese la espalda, porque esto no es más que una puñalada trapera y un torpedo a la zona de flotación de la nave rayista a la que tanto quiere. No se preocupe, el tiempo le pondrá en su sitio y luego vendrán los lamentos varios. Allá ellos. No sé ni como calificarlo: chapuza solemne, tejemaneje empresarial, operación financiera a alta escala o alevosía disfrazada de chiringuito carnavalero. Sólo me salen epítetos rancios, lo siento.

Tres años de excelente trabajo les avalan: el primero salvan al equipo del descenso, el segundo lo dejan casi en play off de ascenso y lo clasifican para la final de la Copa Federación, y el tercero lo meten como líder indiscutible y se permiten el lujo de ascender a 2ª División B, contra todo pronóstico y frente a todo un Hospitalet. ¿Qué más quieren que haga? ¡Sí, cojan al segundo equipo, hagan lo que puedan en la liga donde hasta hace dos años el Rayo era incapaz de salir del infierno, y si las cosas se complican por arriba, ya les llamaremos para apagar los incendios!

Lo que han hecho los Sandoval, su segundo de a bordo Ismael y el preparador físico Víctor Paredes es para sacarlos a hombros en procesión, día y noche, por Payaso Fofó. Han sacado adelante a un grupo de chavales ni mucho menos preparados para un ascenso, les han subido y bajado chavales al primer equipo como si fuera un mercadillo de ilusiones barato, les han dado unas instalaciones y unos medios que no se tienen en algunos clubes de regional… y aún así han perdido un sólo partido en toda la segunda vuelta, han superado lesiones y han logrado un ascenso histórico en el club.

Eso sí, el diario de cabecera cierra el esperpento diciendo que Sandoval está a punto de renovar por el Rayo Vallecano B… ¡tururú!

0 comments
<