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Un punto de corazón

Redacción Rayo Herald

Empate a uno entre Rayo Vallecano y Pontevedra en un partido marcado por el gol inicial de Charles y la posterior expulsión de Rodri, quedando el Rayo en inferioridad numérica desde los primeros compases del encuentro. Los de Vallecas consiguieron el empate a base de corazón y coraje, pero las jornadas pasan y el equipo de Míchel no consigue regresar a unos puestos de ascenso que cada vez quedan más lejos y por los que cada día luchan más equipos.

Pitido inicial y gol del Pontevedra

No se había completado el primer minuto de partido cuando el Pontevedra se iba a adelantar en el marcador. Un pase en horizontal de Rodri era interceptado por el centro del campo gallego, internándose Ruben Reyes por la banda izquierda y aprovechando Charles, totalmente sólo en el punto de penalty, para introducir el balón en la portería de Alberto.

Minuto 0 y marcador en contra, una situación que se encargó de empeorar para los rayistas Yuri en el minuto 15. El delantero del Pontevedra demostró durante todo el partido ser tan buen jugador como excelente comediante, presentando en Vallecas su particular candidatura a los Goya con una espectacular versión de Salvar al Soldado Ryan. Las actuaciones de los extras del Equipo A y del mismísimo Emilio Aragón quedan a años luz de una simulación que por otro lado le recuerda a Rodri aquello de «no sólo hay que ser bueno sino parecerlo».

No se derrumbó el Rayo, que ya se había acercado con peligro a la meta de Bonis con un cabezazo de Geni al palo a la salida de un córner. Los de Míchel suplieron con actitud la ausencia de un hombre en el centro del campo, siempre ante un Pontevedra muy serio al que quizás le faltó un punto de ambición para llevarse un partido que tenían muy de cara.

El empate llegaba al borde del descanso, cuando una falta sacada por Míchel I era rematada de cabeza por Ricardo Cavas al fondo de las mallas. Las jugadas a balón parado, que tantos disgustos han dado al Rayo esta temporada, servían en esta ocasión para conseguir un empate en una situación bastante adversa.

Sin goles en la segunda parte

El Pontevedra salió algo más decidido en la reanudación, acercándose en varias ocasiones a la meta de Alberto en busca del tanto de la victoria, pero siempre manteniendo la compostura defensiva ante un Rayo muy luchador. Los gallegos, siempre animados por un considerable grupo de seguidores desplazados a Vallecas, iban a terminar dando por bueno un empate que les mantiene en la parte alta de la tabla.

Míchel dio entrada a Kiko por Collantes, jugando entonces el Rayo sus mejores minutos y amenazando en varias ocasiones con la remontada. Tébar se crecía en el centro del campo y Míchel I derrochaba esfuerzos por todo el campo, demostrando ser el líder de un equipo que empujaba por momentos hacia una victoria que no iba a llegar.

Con la afición rayista empujando desde la grada, Albiol y el recién incorporado Armentano ponían de nuevo a prueba a un acertado Bonis, luciéndose el guardameta con dos espectaculares paradas. El partido terminaba con un empate que sabe a poco a los dos equipos, al Pontevedra porque el partido se le había puesto muy favorable en el primer minuto, y al Rayo porque ve como pasan las jornadas y no consigue alcanzar los puestos de playoff.

Muchas cosas buenas pero…

Tan cierto es que pocas cosas se pueden reprochar hoy al equipo como que la posición en la tabla es complicada. El despiste inicial se puede considerar grave en un equipo que debe estar concentrado desde el primer momento, pero la actitud dispuesta por el equipo durante todo el partido compensa en gran medida dicho error. Ni siquiera la expulsión de Rodri se le puede echar en cara al jugador rayista, pues se trató de un lance del juego exagerado de manera desmesurada por el jugador del Pontevedra.

El equipo dispuesto por el entrenador es, con pequeños matices según gustos, el que pondrían de inicio muchos de los aficionados rayistas, jugando a favor del técnico el hecho de no haber hecho cambios defensivos a pesar de la expulsión de Rodri en los compases iniciales. Los errores en las jugadas a balón parado parecen haberse corregido y el equipo intenta jugar bien al fútbol, con detalles de calidad que agradan y mucho a la parroquia rayista.

Alba se mostró seguro a pesar de su juventud, y Míchel I se dejó el aliento en cada jugada corriendo por todo el campo y derrochando actitud y ganas ante una afición entregada con el equipo. Pero lo cierto es que, a pesar de todos los puntos positivos mencionados anteriormente, el equipo no acaba de despegar y los puestos de playoff están cada vez más caros. Quizás sería más fácil si todo fuesen cosas negativas, pues al menos se sabría directamente donde atacar al problema para encontrar una solución.

Es cierto que lo importante es llegar al último tercio de la temporada bien colocados y en la mejor forma posible, pero tener una posición tan delicada en la tabla puede atenazar pronto a un equipo que se sabe con la obligación de estar arriba. Tras el resultado de hoy, el partido de la semana que viene frente al Fuenlabrada cobra aún más importancia. No es una final….pero casi.

Rayo Vallecano: Alberto, Olalla (Luis López 80′), Alba, Amaya, R.Cavas, Albiol, Tébar, Rodri, Míchel, Geni (Armentano 72′) y Collantes (Kiko 61′)

Pontevedra: Bonis, Dumast (Organista 69′), Fede Bahón, Azparren, Fran, R.Reyes (Tinaia 79), Cabrera, Nasser (Mannara 24′), Igor, Charles y Yuri.

Árbitro: Ramos Hernández

Goles

0-1 Charles (min.1)
1-1 Ricardo Cavas (min.42)

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